Archivo de la categoría: BIOGRAFIAS

D. Félix Berenguer de Marquina y FitzGerald.

Félix Berenguer de Marquina y FitzGerald (1736, Alicante, España—30 de octubre de 1826, Alicante) fue un oficial naval español, oficial y, del 30 de abril de 1800 al 4 de enero de 1803, virrey de la Nueva España.

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D. Antonio Valcárcel Pío de Saboya y Moura

D.Antonio Valcárcel Pío de Saboya y Moura más conocido como Conde de Lumiares (Alicante, 15 de marzo de 1748 – Aranjuez, 14 de septiembre de 1808)1 fue un arqueólogo, literato y escritor español.


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D. José Canalejas y Méndez

 Este abogado madrileño se dedicó a la política tras fracasar en las oposiciones a catedrático de universidad…..

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D. Casto Méndez Núñez

 Casto Méndez Núñez pertenecía a una distinguida familia gallega con antigua y acusada tradición militar…..

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D. Ruperto Chapí Lorente

Siguiendo la tradición familiar Chapí y sus hermanos comenzaron a estudiar solfeo desde muy pequeños. Desde su infancia aprendió a tocar el flautín y el cornetín; a los nueve años entró a formar parte de la banda Música Nueva (actual Banda Municipal de Villena). Su padre, José, fue su primer maestro.

 Monumento a Chapí, en Villena, su ciudad natal.

A los doce años compone su primera zarzuela: Estrella del Bosque. Sus padres, conscientes de sus grandes aptitudes musicales, envían a Chapí con dieciséis años a Madrid para que amplíe sus horizontes y complete su formación.
En esta ciudad ingresa en el Conservatorio, con el maestro Arrieta, donde en 1872 logra el Primer Premio de fin de carrera, junto con su condiscípulo Tomás Bretón.

Allí estudiaría armonía y composición y, para sufragar sus gastos, en 1870 ingresa como profesor de cornetín en la orquesta del teatro circo de Rivas (donde también tocaba Tomás Bretón). En este lugar estrena su primera zarzuela, Abel y Caín, sin demasiado éxito para lo que solía ser corriente en la época.
En 1873 gana el primer concurso promovido por la sección de música de la Academia de Bellas Artes para ser pensionado en Roma, con la que fue su primera ópera, Las naves de Cortés, estrenada en el Teatro Real unos meses más tarde.

Durante su estancia en Italia compondrá las últimas óperas de esta primera etapa: La hija de Jefté (1875, representada en el Teatro Real al año siguiente), La muerte de Garcilaso, compuesta en el mismo año, y Roger de Flor, esta última puesta en escena en 1878 también en el Teatro Real.
Se casó en Madrid con Vicenta Selva Álvarez, natural de Madrid, y tuvieron dos hijos: Vicenta, nacida el 26 de mayo de 1873 y José, el 25 de julio de 1880.

 Monumento a Chapí en los Jardines del Buen Retiro, Madrid.

Al volver a España, en 1878, comienza su carrera como compositor de zarzuela triunfando en 1880 con Música clásica (zarzuela), lo que le anima a probar con la zarzuela grande, alcanzando gran éxito con obras como: La tempestad (1882), La bruja (1887) y El rey que rabió (1891). Llegando a la cumbre con El tambor de granaderos ( 16 de noviembre de 1896, libreto de Emilio Sánchez Pastor) y La Revoltosa (1897).
Otras obras del género chico son: Las bravías (1896), La flor de Lys, El guerrillero, El país del abanico, ¡Ya pican!, Los quintos de mi pueblo, Término medio, El domingo gordo, El puñao de rosas (30 de octubre de 1902)…
Otras obras del género grande son: Las hijas de Zebedeo (1889), El milagro de la Virgen (1889) El duque de Gandía (1894) y Curro Vargas (1898).
No solamente compuso música para zarzuelas, también escribió música de cámara (cuatro cuartetos) y sinfónica, como Fantasía Morisca y el poema sinfónico Los gnomos de la Alhambra. Otras zarzuelas son: La leyenda del monje, Género chico, La cara de Dios, A casarse tocan, Pepe Hillo, ¿Quo Vadis?, Las tentaciones de San Antonio, Roger de la Flor (1878), La serenata (1881)…

Entrado el siglo XX cuatro son sus obras esenciales: La patria chica, La venta de Don Quijote, Circe (1902) y Margarita la Tornera (1909).

Cabe destacar también, que fue el fundador de la Sociedad General de Autores y Escritores (S.G.A.E.), en 1893, una organización destinada a regular los derechos de los compositores, como por ejemplo, el registro de las obras para evitar plagios o el control de las representaciones o interpretaciones de una obra. También fue maestro de Manuel de Falla.

Murió en Madrid, en 1909. Sus restos se encuentran en el Panteón de Ilustres del cementerio municipal de Villena desde 2003.

Curiosidades

  • Antes de que Ruperto Chapí creara la Sociedad General de Autores, a la hora de producir un concierto los editores compraban la obra al artista por poco dinero y se convertían en sus propietarios, por lo que el compositor no tenía ningún control sobre su producción y fue uno de los primeros compositores que ideó el método del (SGAE).

 FUENTE: http://es.wikipedia.org/wiki/Ruperto_Chap%C3%AD

Catálogo de obras de Ruperto Chapí (incompleto)
Año Obra Tipo de obra Libretista
1863 Estrella del bosque
1868 Doble engaño. Zarzuela
1871 Abel y Caín. Zarzuela Salvador María Granés
1872 Vasco Núñez de Balboa. Zarzuela Marcos Zapata
1874 Las naves de Cortés. Ópera Antonio Arnao
1876 Motet a seis voces. Música religiosa
1876 Trío, para violín, cello y piano. Música de cámara (trío)
1876 Escenas de capa y espada, poema sinfónico. Música sinfónica
1876 La muerte de Garcilaso. Ópera Antonio Arnao
1878 La hija de Jefté. Ópera Antonio Arnao
1878 Roger de Flor. Ópera (3 actos) Mariano Capdepón
1879 Fantasía morisca [A Granada (Andante cantabile) – Meditación (Moderato) – Serenata (Alegro moderato) – Final (Moderato)]. Orquestal
1879 Polaca de concierto. Orquestal
1880 Sinfonía en Re menor. Orquestal
1880 Los Ángeles, oratorio. Música religiosa (oratorio)
1880 Música clásica. Zarzuela (1 acto) José Estremera
1880 La calandria. Zarzuela (1 acto) Miguel Ramos Carrión y Vital Aza
1880 Adiós Madrid. Zarzuela
1880 Madrid y sus afueras. Zarzuela
1881 La serenata. Ópera (1 acto) José Estremera
1881 La serenata. Opereta (1 acto) José Estremera
1881 Las dos huérfanas. Zarzuela (3 actos) Mariano Pina Domínguez
1881 La calle de Carretas. Zarzuela
1881 El hijo de la nieve. Comedia (3 actos)
1881 Nada entre dos platos. Zarzuela (1 acto) José Estremera
1882 La tempestad. Zarzuela (3 actos) Miguel Ramos Carrión
1884 El milagro de la Virgen. Zarzuela (3 actos) Mariano Pina Domínguez
1884 La flor de lis. Zarzuela (1 acto) José Estremera
1885 Término medio. Zarzuela (1 acto) Ramón de Marsal
1885 El guerrillero (en colaboración con Manuel Fernández Caballero y Pascual Emilio Arrieta y Corera). Zarzuela
1885 El país del abanico. Zarzuela (1 acto) Francisco Serrano de la Pedrosa
1885 Los quintos de mi pueblo. Zarzuela
1885 ¡Ya pican, ya pican! Zarzuela (1 acto) Enrique Prieto
1886 El domingo gordo o Las tres damas curiosas. Zarzuela Ricardo de la Vega
1887 El figón de las desdichas. Zarzuela Adolfo Llanos Alcaraz
1887 Juan Matías el barbero. Zarzuela
1887 Los lobos marinos. Zarzuela (1 acto) Miguel Ramos Carrión y Vital Aza
1887 La bruja. Zarzuela (3 actos) Miguel Ramos Carrión y Vital Aza
1887 El fantasma de los aires. Zarzuela (2 actos) Andrés Ruesga, Salvador Lastra y Enrique Prieto
1888 Ortografía (zarzuela). Zarzuela (1 acto) Carlos Arniches y Gonzalo Cantó
1889 La flor del trigo. Zarzuela (1 acto) José Estremera
1889 Las hijas del Zebedeo. Zarzuela (2 actos) José Estremera
1889 El cocodrilo. Zarzuela según Fiódor Mijáilovich Dostoyevski
1889 A casarse tocan o La misa á grande orquesta. Zarzuela (1 acto) Ricardo de la Vega
1889 El país de los insectos. Zarzuela (1 acto) Enrique Fernández Campano
1890 Los alojados. Zarzuela (1 acto) Emilio Sánchez Pastor
1890 La leyenda del monje. Zarzuela (1 acto) Carlos Arniches y Gonzalo Cantó
1890 Las doce y media y sereno. Zarzuela (1 acto) Fernando Manzano
1890 Las tentaciones de San Antonio. Zarzuela (3 actos) Andrés Ruesga y Enrique Prieto
1890 Nocturno. Zarzuela (1 acto) Enrique Fernández Campano
1890 Los nuestros. Zarzuela (1 acto) José Estremera
1890 Pan de flor. Zarzuela (1 acto) Ricardo Monasterio y Celso Lucio
1890 Todo por ella. Zarzuela
1890 Para hombres solos. Zarzuela (1 acto) Enrique Fernández Campano
1891 Los gnomos de la Alhambra [La ronda de los gnomos (Alegretto) – Conjuro. Séquito de Titania y Oberón (Andante maestoso) – La fiesta de los espíritus. La aurora (Alegro molto vivace)]. Orquestal
1891 El rey que rabió. Zarzuela (3 actos) Miguel Ramos Carrión y Vital Aza
1891 El mismo demonio. Zarzuela (2 actos) Fernando Manzano
1892 El organista. Zarzuela (1 acto) José Estremera
1892 Los calaveras. Zarzuela
1892 Las campanadas. Zarzuela (1 acto) Carlos Arniches y Gonzalo Cantó
1892 La czarina. Zarzuela (1 acto) José Estremera
1892 La raposa. Zarzuela (1 acto) Ricardo Monasterio
1893 Los mostenses. Zarzuela (3 actos) Gonzalo Cantó, Carlos Arniches y Celso Lucio
1893 Vía libre. Zarzuela (3 actos) Carlos Arniches y Celso Lucio
1893 El reclamo. Zarzuela (1 acto) Carlos Arniches y Celso Lucio
1894 El tambor de granaderos. Zarzuela (1 acto) Emilio Sánchez Pastor
1894 El duque de Gandia (en colaboración con Antonio Llanos). Zarzuela (3 actos) Joaquín Dicenta
1894 El moro Muza. Zarzuela (1 acto) Federico Jaques
1895 Mujer y reina. Zarzuela (3 actos) Mariano Pina Domínguez
1895 El cura del regimiento. Zarzuela (1 acto) Emilio Sánchez Pastor
1895 El señor corregidor. Zarzuela (1 acto) Fiacro Yrayzoz
1896 Las bravías, sobre La fierecilla domada de William Shakespeare). Zarzuela (1 acto) José López Silva y Carlos Fernández Shaw, basándose en la obra de Shakespeare
1896 El bajo de arriba. Zarzuela (1 acto) Emilio Sánchez Pastor
1896 Los golfos. Zarzuela Emilio Sánchez Pastor
1896 Los guerrilleros. Zarzuela (1 acto) Enrique Prieto
1896 Las Peluconas. Zarzuela
1896 Viva el Rey. Zarzuela (1 acto) Emilio Sánchez Pastor y Robert Planquette
1896 El Cortejo de la Irene. Zarzuela (1 acto) Carlos Fernández Shaw
1897 La Revoltosa. (sainete lírico en un acto y tres cuadros) (25 de noviembre de 1897) Zarzuela (1 acto) José López Silva y Carlos Fernández Shaw
1897 Los Charlatanes. Zarzuela (1 acto) Calixto Navarro y Federico Castellón
1897 La niña del estanquero. Zarzuela (1 acto) Tomas Luceño
1897 El Sí natural. Zarzuela (1 acto) José Jackson Veyán
1897 La piel del diablo. Opereta (1 acto) Federico Jaques
1898 Los hijos del batallón. Zarzuela (3 actos) Carlos Fernández Shaw
1898 Pepe Gallardo. Zarzuela (1 acto) Guillermo Perrín y Miguel de Palacios
1898 La chavala. Zarzuela (1 acto) José López Silva y Carlos Fernández Shaw
1898 Curro Vargas (sobre la novela El niño de la bola de Pedro Antonio de Alarcón). Zarzuela (3 actos) Joaquín Dicenta y Antonio Paso
1898 El beso de la duquesa. Zarzuela (1 acto) Sinesio Delgado
1898 El hijo del batallón. Zarzuela (3 actos) Carlos Fernández Shaw
1899 La cara de Dios. Zarzuela (3 actos) Carlos Arniches
1899 El baile del casino. Zarzuela
1899 Los buenos mozos. Zarzuela (1 acto) José López Silva y Carlos Fernández Shaw
1899 El fonógrafo ambulante. Zarzuela (1 acto) Juan González
1899 Señá Frasquita. Zarzuela (1 acto) Guillermo Perrín y Miguel de Palacios
1900 La cortijera. Zarzuela (3 actos) Joaquín Dicenta y Antonio Paso y Cano
1900 Al galope de los siglos. Zarzuela (1 acto) Sinesio Delgado
1900 El barquillero. Zarzuela (1 acto) José López Silva y José Jackson Veyán
1900 Aprieta constipado (en colaboración con Arturo Saco del Valle). Zarzuela (1 acto)
1900 El gatito negro. Zarzuela (1 acto) José López Silva y Carlos Fernández Shaw
1900 María de los Ángeles. Zarzuela (1 acto) Carlos Arniches y Celso Lucio
1900 El estreno. Zarzuela (1 acto) Serafín Álvarez Quintero y Joaquín Álvarez Quintero
1901 Quo Vadis. Zarzuela (1 acto) Sinesio Delgado
1901 Blasones y talegas. Zarzuela (2 actos) Eusebio Sierra basándose en la novela de José María de Pereda
1902 El puñao de rosas. Zarzuela (1 acto) Carlos Arniches y Ramón Asensio Mas
1902 Don Juan de Austria. Zarzuela (3 actos) José Jurado de la Parra y Carlos Servet y Fortuny
1902 La venta de Don Quijote. Zarzuela (1 acto) Carlos Fernández Shaw
1902 Abanicos y panderetas o ¡A Sevilla en el botijo!. Zarzuela (3 actos) Serafín Álvarez Quintero y Joaquín Álvarez Quintero
1902 El sombreo de plumas. Zarzuela (1 acto) Miguel Echegaray
1902 El tío Juan (en colaboración con Enrique Morera). Zarzuela
1902 Cuadros vivos. Zarzuela (1 acto) Guillermo Perrín y Miguel de Palacios
1902 Circe. Ópera (3 actos) Miguel Ramos Carrión
1903 La chica del maestro. Zarzuela (1 acto) José López Silva y José Jacson Veyán
1903 La cruz del abuelo. Zarzuela
1903 El rey mago. Zarzuela (1 acto) Sinesio Delgado
1903 Man’zelle Margot (en colaboración con Joaquín “Quinito” Valverde). Zarzuela
1903 Cuarteto de cuerda nº 1, en Sol mayor. Música de cámara (cuarteto)
1904 Cuarteto de cuerda nº 2 en Fa mayor. Música de cámara (cuarteto)
1904 Juan Francisco. Zarzuela (3 actos) Joaquín Dicenta
1904 La cuna. Zarzuela (1 acto) Guillermo Perrín
1904 La polka de los pájaros. Zarzuela
1904 La puñalada. Zarzuela (prólogo y 4 escenas) Carlos Fernández Shaw
1904 La tragedia de Pierrot. Zarzuela (1 acto) Ramón Asensio Más y José Juan Cadenas
1905 Guardia de honor. Zarzuela (1 acto) Eugenio Sellés
1905 La sobresalienta. Zarzuela (1 acto) Jacinto Benavente
1905 ¡Angelitos al cielo!. Zarzuela (1 acto) Alberto Casañal Shakery
1905 Las calabazas. Zarzuela Antonio Ramos Martín
1905 El cisne de Lohengrin. Zarzuela (1 acto) Miguel Echegaray
1905 Miss Full. Zarzuela (1 acto) Antonio Viérgol
1905 La leyenda dorada. Zarzuela (1 acto) Sinesio Delgado
1905 La peseta enferma. Zarzuela (1 acto) José Pontes y Fernando Pontes
1905 La reina. Zarzuela (1 acto) Guillermo Perrín y Miguel de Palacios
1905 El seductor. Zarzuela (1 acto) Antonio Domínguez
1905 Cuarteto de cuerda nº 3 en Re mayor. Música de cámara (cuarteto)
1905 El amor en solfa, segunda parte de El amor en el teatro, capricho literario, 4 escenas y prólogo (en colaboración con José Serrano Simeón. Ópera Serafín Álvarez Quintero y Joaquín Álvarez Quintero
1906 La pesadilla. Opereta (1 acto) Luciano Boada y Manuel de Castro Tiedra
1906 El alma del pueblo. Zarzuela (1 acto) José López Silva y Carlos Fernández Shaw
1906 El triunfo de Venus. Zarzuela (1 acto) Pedro Muñoz Seca y Carlos Fernández Shaw
1906 Los contrahechos. Zarzuela (1 acto) Antonio M. Viérgol
1906 El maldito dinero. Zarzuela (1 acto) Carlos Arniches y Carlos Fernández Shaw
1906 El rey del petróleo. Zarzuela (1 acto) Guillermo Perrín y Miguel de Palacios
1906 La fragua de Vulcano. Zarzuela (1 acto) Manuel Linares Rivas
1907 La patria chica. Zarzuela (1 acto) Serafín Álvarez Quintero y Joaquín Álvarez Quintero
1907 Los bárbaros del Norte (en colaboración con Joaquín Valverde Durán y Joaquín “Quinito” Valverde (hijo). Zarzuela (1 acto) Sinesio Delgado
1907 Ninón. Zarzuela (1 acto) Manuel Fernández de la Puente y Carlos Allen-Perkins
1907 La Puerta del Sol. Zarzuela (1 acto) Celso Lucio y Manuel Fernández Palomero
1907 Los veteranos. Zarzuela (1 acto) Manuel de Labra
1907 El príncipe Kuroki. Zarzuela (1 acto) Fernando Gillis
1907 Cuarteto de cuerda nº 4 en Si bemol menor. Música de cámara (cuarteto)
1908 La eterna revista (en colaboración con Jerónimo Giménez y Bellido. Zarzuela (1 acto) Ramón Asensio Mas y Jacinto Capella
1908 Aquí hase farta un hombre. Zarzuela (1 acto) Jorge de la Cueva y José de la Cueva
1908 La carabina de Ambrosio. Zarzuela Vicente Castro Les
1908 La dama roja. Zarzuela (1 acto) Juan Bautista Pont y Antonio Sotillo
1908 El diablo con faldas. Zarzuela (1 acto) Sinesio Delgado
1908 Las mil maravillas. Zarzuela (4 actos y prólogo) Serafín Álvarez Quintero y Joaquín Álvarez Quintero
1908 El merendero de la alegría o Sábado blanco. Zarzuela Antonio Casero y Alejandro Larrubiera
1908 Entre rocas. Zarzuela (1 acto) Joaquín Dicenta
1909 Donde hay faldas hay jaleo. Zarzuela Antonio Casero y Alejandro Larrubiera y Crespo
1909 El pino del norte. Zarzuela (1 acto) Vicente Casanova
1909 Los majos de plante. Zarzuela (1 acto) Joaquín Dicenta y Pedro de Répide
1909 Margarita la Tornera, basada en la leyenda de José Zorrilla. Ópera (3 actos) Carlos Fernández Shaw
Clavito. Zarzuela (1 acto) Manuel Linares Rivas
Diversiones infantiles (en colaboración con Tomás Bretón Hernández, Jerónimo Giménez y Bellido). Zarzuela Antonio R. López del Arco
El dúo de la africana. Zarzuela Manuel Fernández Caballero
La joroba. Zarzuela (1 acto) Miguel Ramos Carrión y Antonio Ramos Martín
La magia de la vida. Zarzuela (1 acto) Manuel Linares Rivas
Carceleras de «Las hijas del Zebedeo» Música orquestal (banda)
Fantasía «La revoltosa»” Música orquestal (banda)
Preludio «El tambor de granaderos». Música orquestal (banda)
Preludio e selección «La bruja». Música orquestal (banda)
Fantasía «El rey que rabió». Música orquestal (banda)
Fantasía «La corte de Granada». Música orquestal (banda)
Selección de «La corte de Granada» [1. Introducción y marcha al torneo. – 2. Meditación. – 3. Serenata. – 4. Final]. Música orquestal (banda)
Selección de «La patria chica».

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Música orquestal (banda)

D. José Augusto Trinidad Martínez Ruiz (Azorín)

José Augusto Trinidad Martínez Ruiz, más conocido por su seudónimo Azorín (Monóvar, Alicante, 8 de junio de 1873 – Madrid, 2 de marzo de 1967), fue un novelista español, además de ensayista, dramaturgo y crítico literario.

Biografía

Su padre era natural de Yecla, Murcia, y militaba en el Partido Liberal-Conservador (llegó a ser alcalde, diputado y seguidor de Francisco Romero Robledo). Ejercía de abogado en Monóvar y poseía una importante hacienda. Su madre había nacido en Petrer.
 Era una familia tradicional burguesa y acomodada. Azorín fue el mayor de nueve hermanos. Estudió bachillerato interno durante ocho años en el colegio de los Escolapios de Yecla, etapa que refleja en sus dos primeras novelas, de fuerte contenido autobiográfico.

De 1888 a 1896 cursó derecho en Valencia, donde se interesa por el krausismo y el anarquismo y se entrega a febriles lecturas literarias y políticas. Empiezan sus pinitos periodísticos. Usa los seudónimos de Fray José, en La Educación Católica de Petrer, Juan de Lis en El Defensor de Yecla, etc. Escribe también en El Eco de Monóvar, El Mercantil Valenciano e incluso en El Pueblo, periódico de Vicente Blasco Ibáñez.

Casi siempre hace crítica teatral de obras de fuerte contenido social (elogia las obras de Ángel Guimerá y Benito Pérez Galdós o el Juan José de Joaquín Dicenta) y ya refleja sus inclinaciones anarquistas. Traduce el drama La intrusa de Maurice Maeterlinck, la conferencia del francés A. Hamon De la patria o Las prisiones del príncipe Kropotkin. En 1895 Azorí Española, España, El Imparcial, ABC. Al mismo tiempo va publicando folletos y libros. Escribe una trilogía de novelas autobiográficas donde ya utiliza su definitivo seudónimo, «Azorín», que empezó a usar en 1904: La voluntad, Antonio Azorín y Las confesiones de un pequeño filósofo.
A partir de 1905 el pensamiento y la literatura de Azorín están ya instalados en el conservadurismo.

Comienza a colaborar en ABC donde participó activamente en la vida política. Antonio Maura, y sobre todo el ministro Juan de la Cierva y Peñafiel, se convierten en sus máximos valedores. Entre 1907 y 1919 fue cinco veces diputado y dos breves temporadas (en 1917 y 1919) subsecretario de Instrucción Pública. Tenía ya una larga trayectoria en la prensa madrileña cuando se incorporó a La Vanguardia como crítico literario. Gracias al empeño del director Miquel dels Sants Oliver, Azorín publicó, en este rotativo, cerca de 200 artículos entre 1914 y 1917.
No es de extrañar que un conspicuo representante de la cultura castellana publicara en las páginas de un diario barcelonés como La Vanguardia, ya que Barcelona fue la capital donde se impulsó y se dio a conocer, según los estudiosos, la generación del 98.
 
Viajó incansablemente por España y ahondó en la lectura de los clásicos del Siglo de Oro. El directorio militar de Primo de Rivera enfrió la actividad pública de Azorín, quien se negó a aceptar cargos políticos de manos del dictador. En 1924 fue elegido miembro de la Real Academia Española.
Cuando estalló la Guerra Civil huyó del Madrid del Frente Popular y con su esposa, Julia Guinda Urzanqui, se refugió en Francia.
Terminada la contienda, pudo regresar a España gracias a la ayuda que al efecto recibió del entonces ministro del Interior, Ramón Serrano Suñer, a quien años más tarde (1955) dedicó Azorín «con viva gratitud» su obra El pasado (Biblioteca Nueva, Madrid).

En 1946 se le otorgó la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.
En sus últimos años se mostró apasionado y asiduo espectador cinematográfico.

Obra

Su producción literaria se divide fundamentalmente en dos grandes apartados: ensayo y novela. También escribió algunas obras teatrales, experimentales y de escaso éxito.

La producción literaria de Azorín tiene también un gran valor estilístico. Su forma de escribir, muy peculiar, se caracteriza por el impresionismo descriptivo, por el uso de una frase corta y de sintaxis simple, por el menudeo de un léxico castizo y por las series de dos adjetivos unidos por una coma.

Entre sus técnicas literarias más innovadoras está el uso, a la manera de Virginia Woolf, de personajes que viven al mismo tiempo en varias épocas de la historia, como Don Juan o Inés, fundiendo a la vez mito y eterno retorno.

Ensayo

Como ensayista dedicó especial atención a dos temas: el paisaje español y la reinterpretación impresionista de las obras literarias clásicas.

En los ensayos dedicados a la situación española se observa el mismo proceso evolutivo que marcó a toda la Generación del 98: si en sus primeras obras examina aspectos concretos de la realidad española y analiza los graves problemas de España, en Castilla (1912) su objetivo es profundizar en la tradición cultural española (reflexiones que surgen espontáneamente a partir de pequeñas observaciones del paisaje), además de incorporar un sentido del tiempo cíclico inspirado en Nietzsche.

Entre los ensayos literarios de Azorín destaca Ruta de Don Quijote (1905), Clásicos y modernos (1913), Los valores literarios (1914) y Al margen de los clásicos (1915). En ellos, su intención no es la de hacer un estudio pormenorizado de los textos, sino despertar la curiosidad y el interés ofreciendo una lectura impresionista de los mismos que destaca sólo los elementos más significativos de los mismos para la personalidad del escritor. Por tanto, se limita a expresar sus impresiones y reflexiones personales sobre la literatura española. También destaca La Andalucía trágica.

Es un ensayo añadido a la obra de Los pueblos (edición en 1914). Azorín irá a Andalucía y recorrerá la zona de Sevilla. Al principio mandará crónicas a El Imparcial y el gobierno se sentirá molesto, por lo cual le pedirá el director del periódico que no mande más. Publicará todavía una entrevista que le costará la expulsión del periódico y le llevará a trabajar en ABC. La Andalucía trágica era de 1904 a 1905, anterior a Los pueblos y posteriormente añadida.

Novela

Las novelas de Azorín se pueden dividir en cuatro etapas:

  • La primera etapa muestra predominio de los elementos autobiográficos y de impresiones suscitadas por el paisaje. El protagonista es Antonio Azorín (del cual tomará su seudónimo), personaje de ficción que se convierte en la conciencia de su creador. Estas novelas son un pretexto para desarrollar las experiencias vitales y culturales del autor. A ella pertenecen La voluntad (1902), Antonio Azorín (1903) y Las confesiones de un pequeño filósofo (1904).
  • En la segunda etapa, Azorín abandona los elementos autobiográficos, si bien continúa reflejando sus propias inquietudes en los personajes: la fatalidad, la obsesión por el tiempo, el destino, etc. Una muestra de ello es Doña Inés (1925). A esta misma etapa pertenece Don Juan (1922), basada en la conversión cristiana del mito.
  • A la tercera etapa pertenecen Félix Vargas (1928), Superrealismo (1929) y Pueblo (1939), marcadas por el vanguardismo y por el drama personal y cosmológico inspirado en el gran poeta austroalemán Rainer María Rilke.
  • En la cuarta etapa, tras un período de relativo silencio profundamente marcado por la contienda civil, Azorín vuelve a la narrativa con El escritor (1941), la novela rosa María Fontán (1943) y La isla sin aurora (1944).

Teatro

Azorín siempre sintió gran afición por el teatro; sin embargo, sus obras no gozaron del favor popular. De su pluma saldrían Old Spain (1926), Brandy, mucho brandy (1927), Comedia del arte (1927) y la trilogía Lo invisible, vinculada a la estética del Expresionismo, de la que forman parte La arañita en el espejo, El segador y Doctor Death, de 3 a 5, considerada por algunos críticos como su mejor producción dramática.
Francisco Ruiz Ramón resume así la propuesta teatral azoriniana:

  1. Azorín señala la importancia y la libertad creadora del director de escena y de los actores.
  2. Llama la atención sobre las nuevas relaciones entre la técnica cinematográfica y la técnica teatral.
  3. Hace hincapié sobre la aparición del mundo de lo subconsciente en la escena.
  4. La nueva realidad de la obra teatral, de acuerdo con las necesidades de la nueva sociedad y con el ritmo de la vida moderna, debe ser «rápida, tenue y contradictoria».
  5. Deben suprimirse o reducirse al mínimo las acotaciones.
  6. Es el mundo interior, el mundo de las ideas y de los problemas del espíritu y de la imaginación, quien debe suministrar sus materiales al dramaturgo.

La intención de Azorín es liberar el teatro español de todo provincianismo y elevarlo a la categoría de teatro europeo. Pero la mentalidad española no estaba preparada para asumir estas nuevas propuestas dramáticas. De ahí que el teatro azoriniano, al igual que el de Ramón María del Valle Inclán y Miguel de Unamuno, tuviera un éxito más bien escaso.

Obra completa de Azorín en orden cronológico

Hay que hacer notar que “Azorín”, que en realidad es un seudónimo de José Martínez Ruiz, escribió también bajo su propio nombre, así como bajo los seudónimos “Cándido” y “Arhimán”. Por esa razón, en el caso de aquellos libros que no firmó como “Azorín”, hemos juzgado oportuno aclarar bajo qué rubrica fueron editados,

  • (Cándido), La crítica literaria en España (Discurso pronunciado en el Ateneo Literario de Valencia en sesión del día 4 de febrero de 1893), Valencia, Imprenta de Francisco Vives Mora, 1893

  • (Cándido), Moratín (Esbozo), Madrid/Valencia, Librería de Fernando Fe, 1891

  • (Arhimán), Buscapiés (Sátiras y críticas), Madrid/Valencia, Arhimán, 1894

  • (José Martínez Ruiz), Notas sociales (vulgarización), Madrid/Valencia, José Martínez Ruiz, 1895

  • (José Martínez Ruiz), Anarquistas literarios (Notas sobre la literatura española) Madrid/Valencia, José Martínez Ruiz, 1895

  • (José Martínez Ruiz), Literatura, folleto primero, Madrid, José Martínez Ruiz, 1895

  • (José Martínez Ruiz), Charivari, crítica discordante, Madrid, 1897

  • (José Martínez Ruiz), Bohemia (cuentos), Madrid, V.Vela Impresor, 1897

  • (José Martínez Ruiz), Soledades, Madrid, Librería de Fernando Fe, 1898

  • (José Martínez Ruiz), Pécuchet, demágogo (fábula), Madrid, Bernardo Rodríguez, 1898

  • (José Martínez Ruiz), La evolución de la crítica, Madrid, Librería de Fernando Fe, 1899

  • (José Martínez Ruiz), La sociología criminal (con prólogo de F. Pi y Margall), Madrid, 1899

  • (José Martínez Ruiz), Los Hidalgos (la vida en el siglo XVII), Madrid, Ricardo Fe, 1900

  • (José Martínez Ruiz), El alma castellana (1600-1800), Madrid, Librería Internacional Fernández Villegas y compañía, 1900

  • (José Martínez Ruiz), Diario de un enfermo, Madrid, Ricardo Fe, 1901

  • (José Martínez Ruiz), La fuerza del amor (Tragicomedia) (con prólogo de Pío Baroja), Madrid, La España Editorial, 1901

  • (José Martínez Ruiz), La voluntad (Primeras andanzas de Antonio Azorín) (en la segunda edición, de 1913, en la Biblioteca Renacimiento, aparece ya como autor Azorín), Barcelona, Henrich y Cía., Biblioteca de novelistas del siglo XX, 1902

  • (José Martínez Ruiz), Antonio Azorín (pequeño libro en que se habla de la vida de este pequeño señor (sucede lo mismo que en la anterior, en la segunda edición, de 1913, por la Biblioteca Renacimiento), Madrid, Vda. de Rodríguez Serra, 1903

  • (José Martínez Ruiz), Las confesiones de un pequeño filósofo (Infancia de Antonio Azorín) (Aumentada en 1909 y en ediciones sucesivas), Madrid, Librería de Fernando Fe, 1904

  • Los pueblos (Ensayos sobre la vida provinciana), Madrid, Biblioteca Nacional y Extranjera, 1905

  • La ruta de Don Quijote (Viajero por la Mancha), 1905

  • El político. Arte de conducirse en la vida, Madrid, Librería de los Suc. de Hernando, 1908

  • España. Hombres y paisajes, Madrid, Librería de Francisco Beltrán, 1909

  • Lecturas españolas (escritores clásicos y modernos), Madrid, Imprenta de la Revista de Archivos, 1912

  • Castilla, Biblioteca Contemporánea, 1912

  • Clásicos y Modernos, Madrid, Renacimiento, 1913

  • Los valores literarios, Madrid, Renacimiento, 1914

  • Un discurso de La Cierva (comentado por Azorín), Madrid, Renacimiento, 1914

  • Al margen de los clásicos, Madrid, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, 1915

  • El Licenciado Vidriera (visto por Azorín). En el tricentenario de Cervantes, Madrid, Colección Austral, 1915

  • Rivas y Larra. Razón social del romanticismo en España, Madrid, Renacimiento, 1916

  • Un pueblecito (Riofrío de Ávila), Madrid, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, 1916

  • Parlamentarismo español (1904-1916), Madrid, Casa Editorial Calleja, 1916

  • Páginas escogidas, 1917

  • Entre España y Francia (páginas de un francófilo), Barcelona, Bloud y Gay editores, 1917

  • El paisaje de España visto por los españoles, Madrid, Renacimiento, 1917

  • Madrid, guía sentimental, Madrid, Biblioteca Estrella, 1918

  • París, bombardeado (mayo-junio 1918), Madrid, Renacimiento, 1919

  • Fantasías y devaneos (Política, literatura, naturaleza), Madrid, Rafael Caro Raggio, 1920

  • Los dos Luises y otros ensayos (Fr. Luis de Granada, Fr. Luis de León, Garcilaso, Góngora, Calderón, Cervantes y Ercilla), Madrid, Colección Austral, 1921

  • Don Juan (Novela), Madrid, Colección Austral, 1922

  • De Granada a Castelar (Fr. Luis de Granada, el “Diálogo de la lengua”, Saavedra y Fajardo, Lope de Vega, Meléndez Valdés y Castelar), Madrid, Colección Austral, 1922

  • El chirrión de los políticos (Fantasía moral), Madrid, Colección Austral, 1923

  • Una hora de España (1560-1590), Madrid, Biblioteca Nueva, 1924

  • Racine y Molière, Madrid, Cuadernos Literarios de la Lectura, 1924

  • Los Quinteros y otras páginas, Madrid, R.A.E., 1925

  • Doña Inés (Historia de amor), Madrid, R.A.E., 1925

  • Old Spain, Madrid, El Teatro Moderno, 1926

  • Brandy, mucho brandy, Madrid, El Teatro Moderno, 1927

  • Comedia del Arte, Madrid, El Teatro Moderno, 1927

  • con Pedro Muñoz Seca, El Clamor, Madrid, El Teatro Moderno, 1928

  • Lo invisible (Trilogía), Madrid, El Teatro Moderno, 1928

  • Félix Vargas (Etopeya), Madrid, Biblioteca Nueva, 1928

  • Andando y paseando (Notas de un transeúnte), Madrid, Biblioteca de Ensayos, 1929

  • Blanco en Azul (Cuentos), Madrid, Biblioteca Nueva, 1929

  • Superrealismo (Prenovela), Madrid, Biblioteca Nueva, 1929

  • Maya, Madrid, La Farsa, 1930

  • Angelita (Auto sacramental), Madrid, Biblioteca Nueva, 1930

  • Pueblo (novela de los que trabajan y sufren), Madrid, Biblioteca Nueva, 1930

  • Lope en silueta (con una aguja de navegar Lope), Madrid, Ediciones del Arbol, 1935

  • La guerrilla, Madrid, La Farsa, 1936

  • Trasuntos de España (páginas electas), Buenos Aires, Colección Austral, 1938

  • Españoles en París (1939), Buenos Aires, Colección Austral, 1939

  • En torno a José Hernández (Nueve fantasías acerca del autor de “Martín Fierro”), Buenos Aires, Sudamericana, 1939

  • Pensando en España (Cuentos o evocaciones del pasado español, escritos en París, 1939), Madrid, Biblioteca Nueva, 1940

  • Valencia, Madrid, Biblioteca Nueva, 1941

  • Madrid (La generación y el ambiente del 98), Madrid, Biblioteca Nueva, 1941

  • El Escritor (Novela), Madrid, Colección Austral, 1942

  • Cavilar y contar (cuentos), Barcelona, colección Ánfora y Delfín de la Editorial Destino, 1942

  • Sintiendo a España (Cuentos), Barcelona, Biblioteca de Autores Hispánicos de la Editorial Tartessos, 1942

  • El Enfermo (Novela), Madrid, Colección La Tortuga en las Ediciones Adán, 1943

  • Memorias, en Obras Selectas, Biblioteca Nueva, 1943

  • París, Madrid, Biblioteca Nueva, 1945

  • Memorias inmemoriales, Madrid, Biblioteca Nueva, 1946

  • Con permiso de los cervantistas, Madrid, Biblioteca Nueva, 1948

  • Con bandera de Francia, Madrid, Biblioteca Nueva, 1950

  • El cine y el momento, Madrid, Biblioteca Nueva, 1953

  • El oasis de los clásicos, Madrid, Biblioteca Nueva, 1953

  • Pintar como querer, Madrid, Biblioteca Nueva, 1954

  • El pasado, Madrid, Biblioteca Nueva, 1955

  • Escritores, Madrid, Biblioteca Nueva, 1956

  • Dicho y hecho, Madrid, Biblioteca Nueva, 1957

  • La isla sin aurora, Madrid, Biblioteca Nueva, 1958

  • Pasos quedos, Madrid, Escelicer, 1959

  • De Valera a Miró, Madrid, Afrodisio Aguado, 1959

  • Ejercicios de castellano, Madrid, Biblioteca Nueva, 1960

  • Postdata, Madrid, Biblioteca Nueva, 1961

  • Varios hombres y alguna mujer, Barcelona, Aedos, 1962

  • En lontananza, Madrid, Bullón, 1963

  • Los recuadros, Madrid, Biblioteca Nueva, 1963

  • con Jorge Campos, Conversaciones con Azorín, Madrid, Taurus, 1964

  • España clara, Madrid, Doncel, 1966

  • Los médicos, Valencia, Prometeo, 1966

  • Ni sí, ni no, Barcelona, Destino, 1966

  • París, Madrid, Biblioteca Nueva, 1966 (segunda edición, con un proemio del autor)

  • Teatro de Azorín, Madrid, Escelicer, 1966

  • Ultramarinos, Barcelona, Edhasa, 1966

  • La amada España, Barcelona, Destino, 1967

  • Crítica de años cercanos, Madrid, Taurus, 1967

  • Tiempo y paisaje. Visión de España, Madrid, AECI, 1968

  • El artista y el estilo, Madrid, Aguilar, 1969

  • Lo que pasó una vez, Barcelona, Lumen, 1970

  • Tiempos y cosas, Barcelona, Salvat, 1971

  • Artículos olvidados de J. Martínez Ruiz, Madrid, Narcea, 1972

  • El caballero inactual, Madrid, Espasa Calpe, 1972

  • Rosalía de Castro y otros motivos gallegos, Lugo, Celta, 1973

  • Cada cosa en su sitio, Barcelona, Destino, 1974

  • Y pudo ser así, Almacenes Generales de Papel, 1974

  • Las Terceras de ABC, Madrid, Prensa Española, 1976

  • Un hidalgo, Ediciones de Arte y Bibliofilia, 1976

  • Yecla y sus hombres en mi memoria, 1979

  • Política y literatura, Madrid, Alianza, 1980

  • La hora de la pluma: periodismo de la dictadura y la república, Valencia, Pre-Textos, 1987

  • Azorín-Unamuno: cartas y escritos complementarios, Generalitat Valenciana, 1990

  • Fabia Linde y otros cuentos, Ateneo Literario de Yecla, 1992

  • Artículos anarquistas, Barcelona, Lumen, 1992

  • Saavedra Fajardo, Murcia, Academia Alfonso X el Sabio, 1993

  • Ecos del tiempo: textos breves, Alicante, Aguaclara, 1993

  • Judit: tragedia moderna, Alicante, Caja de Ahorros del Mediterráneo, 1993

  • Páginas escogidas, Alicante, Aitana, 1995

  • Cinematógrafo: artículos sobre cine y guiones de películas (1921-1964)”, Valencia, Pre-Textos, 1995

  • Los norteamericanos, Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Alberto, 1999

  • Cuentos y memorias, Madrid, Ediciones de la Torre, 2000

  • La bolita de marfil: cuentos, Madrid, Biblioteca Nueva, 2002

  • Andalucía: cinco miradas críticas y una divagación”, Sevilla, Fundación Juan Manuel Lara, 2003

  • Lo que lleva el rey Gaspar: cuentos de Navidad, Madrid, Clan, 2003

  • El buen Sancho, Madrid, Biblioteca Nueva, 2004

FUENTE:  http://es.wikipedia.org/wiki/Azor%C3%ADn

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D. Tomás López Torregrosa


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D. Tomás López Torregrosa (Alicante, 24 de septiembre de 1868 – Madrid, 23 de junio de 1913) fue un compositor español. Su obra se centró en diversos géneros líricos como la zarzuela, opereta o revista y alcanzó sus mayores éxitos con los sainetes de 1898 El santo de la Isidra y especialmente La Fiesta de San Antón.
Estudió en el Conservatorio de Madrid, siendo su profesor de composición Ruperto Chapí. Poco después de su graduación fue nombrado director de la orquesta del Teatro Apolo donde comenzó a desarrollar su carrera como compositor de zarzuelas, en ocasiones en colaboración con otros compositores, especialmente con Quinito Valverde.
Con libreto de Carlos Arniches estrenó en 1896 La Banda de Trompetas que se convirtió en su primer éxito. El año siguiente estrenó la revista El Pobre Diablo en colaboración con Quinito Valverde y sobre textos de Celso Lucio. También con Valverde estrena en 1897 El Primer Reserva.
Sus mejores obras son los sainetes de 1898 El Santo de la Isidra y La Fiesta de San Antón, ambas sobre textos de Arniches y que se cuentan entre los mejores sainetes madrileños de un acto.
De 1903 es Los Chicos de la Escuela, también en colaboración con Valverde y con libreto de Arniches y José Jackson Veyán, que no llegó a alcanzar la popularidad de sus anteriores trabajos. Más éxito tuvo la “humorada cómico-lírica” El pobre Valbuena de 1904 y con la colaboración una vez más de Quinito Valverde y con Arniches y Enrique García Álvarez en su texto.
 Siguió componiendo sainetes, revistas y operetas en los años siguientes hasta su temprano fallecimiento en 1913.
Una de las principales calle de Alicante lleva su nombre.
Fuente del articulo:  http://es.wikipedia.org/wiki/Tom%C3%A1s_L%C3%B3pez_Torregrosa

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D. Trinitario González de Quijano

Trino (Trinitario) María González de Quijano (Guetaria, 1807 – Alicante, 1854) fue un político y Gobernador Civil de Alicante.

Biografía

El día 16 de agosto de 1854, es nombrado oficialmente Gobernador Civil de Alicante, D. Trinitario María González de Quijano, un vasco de Guetaria que contaba 47 años de edad. Su predecesor en el cargo, D. José María Montalvo, había dimitido unos días antes por problemas políticos en el país.

Una semana antes, el 9 de agosto de 1854, se produjeron en Alicante los primeros casos de una extraña enfermedad: el cólera morbo. Este trastorno infectocontagioso del intestino delgado se trasmitía a través de la comida y el agua contaminada de la ciudad. En apenas unas horas, los alicantinos que enfermaban pasaban de los vómitos, diarreas y calambres, a la muerte. Más de 18.000 habitantes fueron infectados en los primeros días.

Una parte importante de la población había escapado a los pueblos y fincas de los alrededores, pensando que la enfermedad quedaría atrapada entre las murallas de Alicante. Pero se equivocaron. La plaga acabó invadiendo toda la provincia. La ignorancia sobre el cólera y la falta de higiene entre los alicantinos, provocaron 1964 muertes en los 47 días que duró la epidemia.

 Dibujo del Mausoleo en “Reseña histórica de la ciudad de Alicante” (1863) de Nicasio Camilo Jover.

Labor

El día 23 de agosto de 1854, Quijano publicó un edicto en el que obligaba la apertura de todos los establecimientos públicos y tiendas de comestibles, advirtiendo duros castigos y sanciones a los especuladores que vendan artículos de primera necesidad a sobreprecio.
Y lo pido con la franqueza proverbial de los vascos. Ese mismo día, escribió al obispo de la diócesis, Félix Herrero Valverde, denunciándole por la huida de la ciudad de la mayoría de los sacerdotes e instándole a que les obligara a retornar y que se personase en Alicante en un plazo de 48 horas para ayudarle a confortar a los enfermos y dar ejemplo.

En su frenética actividad, se reunió con los facultativos para poner en marcha un plan de asistencia médica dando de su propio bolsillo dinero a las familias más pobres para que compraran alimentos. Es entonces cuando redactó otro edicto en el que obligaba a la fabricación de horchata de arroz día y noche para servicio público y de enfermos.

Quijano también mandó despachar recetas gratis de medicamentos (que luego abonaría el Gobierno), concedió ayudas económicas de tres reales diarios a las familias consideradas pobres de solemnidad, otorgó exención del pago de tributos y prohíbió los cordones sanitarios que mantenían aislado a Alicante. Todo ello, mientras acudía a visitar a los enfermos, que textualmente se le morían en sus brazos.

Aquella semana, del 23 al 29 de agosto, fue una de las más terribles de la historia de Alicante: morían más de 110 alicantinos al día, siendo el 24 de agosto la fecha de mayor número con 140 fallecidos. La epidemia se extendió por toda la provincia: Alcoy, Cocentaina, Monforte del Cid….

Fallecimiento

El desempeño ejemplar de sus funciones llegó pronto a oídos de la corte de Isabell II, que le concedió el 5 de septiembre la Gran Cruz de Isabel La Católica. Pero él siguió con su actitud heroica, estableciendo guardias de tres médicos y cuatro practicantes en los bajos del Ayuntamiento entre las diez de la noche y las cinco de la madrugada. El 14 de septiembre, exhausto y agotado por sus viajes a través de la provincia de Alicante, enfermó de cólera. Los médicos tuvieron la amarga decisión de diagnosticarle la infección cuando ya remitían los síntomas entre la población.

Sé que voy a morir, pero muero contento porque voy a ser yo el último de la procesión. Enterado ese mismo día que el pueblo de Castalla estaba sucumbiendo a la enfermedad y carecía de médico, pidió su caballo para acudir con personal sanitario. Pero fue imposible. Ya se encontraba muy grave.
Delirando y entre grandes sufrimientos, expiró a la una y cuarto de la madrugada del día 15 de septiembre. Fue enterrado en el panteón de la Iglesia de Santa María.
Muerto Quijano, nacía su leyenda que aún hoy perdura.

Monumento

Un grupo de personalidades de la ciudad decidió entonces elevar un monumento en recuerdo y gratitud del pueblo a su memoria, en el parque de Quijano.

Francisco Morell y Gómez (fallecido en Alicante en 1874), arquitecto municipal de Alicante; realizó el proyecto para el monumento a Quijano que terminó dos años más tarde. José Guardiola Picó, arquitecto municipal de Alicante (1865-1905), fallecido en 1909, realizó en 1865 la cancela y rejas del Panteón de Quijano.

La primera piedra no se pondría hasta el 17 de junio de 1855 y los gastos se sufragaron por suscripción popular. Hasta el 16 de septiembre de 1857 no se inauguraría oficialmente, aunque faltaron numerososo elementos decorativos que no se concluyeron hasta 1880, veintiséis años después de su fallecimiento.

“el 17 de Julio de 1855 se colocó la primera piedra del monumento que Alicante ha consagrado a la memoria de (…) Trino González de Quijano.”

La ceremonia fue presidida por el gobernador civil y hubo lectura de composiciones en prosa y verso. Dos años después, terminado el mausoleo bajo la dirección del arquitecto Francisco Morell, tuvo lugar el traslado de los restos mortales de Quijano, en acto solemne cívico-religioso el 16 de septiembre de 1857.

Su monumento representa alegóricamente las virtudes filantrópicas del fallecido: la fe, el valor, la caridad y la templanza.

Iconografía

  • Un retrato de Quijano intercalado entre las págs. 368-369 de Vicente Ramos (1971): “Historia de la provincia de Alicante y de su capital”. Alicante, Diputación Provincial. Se trata de un dibujo del XIX sin fuente de procedencia citada.
  • Un dibujo del mausoleo intercalado en las págs. 276-277 de la obra de Nicasio Camilo Jover “Reseña histórica de la ciudad de Alicante” (1863).

Bibliografía

  • Juan Vila y Blanco, Últimos días del Excmo. Señor Don Trino González de Quijano Imprenta de José Marcili, 1854. Ayuntamiento de Alicante 2004 (facsímil) ISBN 84-606-3652-6
  • Jover, Nicasio Camilo (1863), Reseña histórica de la ciudad de Alicante. Alicante, Imprenta y Litografía de la Viuda de Juan. J. Carratalá. Edición facsímil de Agatángelo Soler Llorca. Alicante, 1978.
  • Varela Botella, Santiago (2001): Obra de los arquitectos en Alicante. Alicante, Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert. 

FUENTE:  http://es.wikipedia.org/wiki/Trinitario_Gonz%C3%A1lez_de_Quijano

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D. Eusebio Sempere

Eusebio Sempere (Onil, Alicante, 3 de abril de 1923 – Ibídem, 10 de abril de 1985). Fue un escultor, pintor y artista gráfico. Es el pintor más representativo del movimiento cinético en España. La línea y su repetición y un gran dominio del color que logra hacer vibrar la luz van a dar profundidad a sus composiciones pictóricas.

 Eusebio Sempere nació en Onil (un pequeño municipio situado en el norte de la provincia de Alicante) en 1923, hijo de una familia obrera y humilde. Su padre y un primo de éste regentaban una pequeña fábrica de muñecas de cartón, labor artesanal con la que la familia se ganaba la vida. Hoy en día se considera a Onil como importante referente de la industria del juguete y de muñecas. Desde pequeño Eusebio estuvo relacionado con la plástica (según afirmaría después formaba parte de su definición del mundo y las cosas ) y obsesionado con la pintura en concreto. Sufría un defecto en la visión del ojo derecho, una especie de estrabismo o simple carencia de visión, que se entiende condicionó su educación y propuesta artísticas debido a que percibía difícilmente la profundidad espacial y los volúmenes.

En 1935 se traslada a Alcoy para cursar estudios de Bachillerato. Cinco años más tarde, condicionada por el devenir de la Guerra Civil, su familia se traslada a Valencia. Allí termina ese mismo año el Bachillerato y se apunta a la escuela de Artes y Oficios con horario nocturno, donde aprende, a pesar de sus deficiencias de visión, los elementos básicos del dibujo. Si bien Eusebio asistía con entusiasmo a las clases, en la escuela era notoria la diferencia socio-económica entre él y el resto de alumnos.

 En 1941 se matricula en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde cursaría estudios hasta 1948, obteniendo el título de profesor de dibujo. Estudia dibujo, pintura y grabado. Sólo interrumpe sus estudios durante un servicio militar en las Milicias Universitarias. Los años de Valencia fueron muy grises y tristes. El clasicismo presente en la escuela y una mayoría de profesores poco preparados y cerrados ante las nuevas formas artísticas contemporáneas hacían que la enseñanza de arte en la posguerra fuera deprimente y despótica. En la escuela de Valencia predominaba una suerte de sorollismo en la docencia de la pintura y se trataba la historia del arte hasta el impresionismo, dejando a un lado a Pablo Picasso, Paul Klee, Wassily Kandinsky, o al Surrealismo.

 El padre Roig era profesor de religión en la Escuela de Bellas Artes de Valencia, pero a decir verdad, sus clases eran lo más parecido a una materia de arte contemporáneo. Era buen conocedor del arte moderno y de las vanguardias, apasionado de la pintura abstracta y de la poesía. Influyó positivamente en Eusebio: durante los años de Valencia le prestaba libros de su biblioteca personal y estampas de pintores modernos; durante la etapa de Eusebio en París mantenían correspondencia y le guiaba en el descubrimiento del arte moderno. Alfonso Roig viajó Francia para ampliar sus estudios en arte, donde conoció a Nina Kandinsky. A través de ella conoció a muchos de los artistas influyentes de la época, y gracias a ella, ya estando en París, Eusebio también. Impartió clases y entabló amistad con Juan Genovés, Hernández Mompó o Manolo Valdés entre otros. Se entiende que sus inquietudes desbordaban el ambiente rígido de la escuela.

En noviembre de 1948 Eusebio recibe una beca del Sindicato Español Universitario (SEU) de tres mil pesetas para ir a París. Llega a la entonces todavía capital artística y caldo de cultivo del Avant-garde con aún un escaso conocimiento de arte moderno. El primer contacto fue bastante duro y exigente. Sempere se encontró en la encrucijada propia de un estudiante recién salido de una escuela de Bellas Artes clasicista que tiene que enfrentarse a los nuevas corrientes experimentales de la época, así como al significado inabarcable del arte contemporáneo. Si bien esto no le impide ponerse al tanto en unas pocas semanas.

Se alojó en la Casa de España de la ciudad universitaria en París, donde ya residían desde hacía varios meses los también artistas españoles Eduardo Chillida y Pablo Palazuelo. Con el primero tuvo una gran amistad; con Palazuelo, más esquivo y taciturno, no establece una estrecha relación. Durante esta primera época recibe notoria influencia (diversas obras posteriores así lo demuestran) de Paul Klee, Wassily Kandinsky, Henri Matisse, Piet Mondrian o Georges Braque. De hecho, éste último le invitó varias veces a su taller. Braque era para la obra de Eusebio más una influencia sentimental que formal.

El verano de 1949 volvió a Valencia posiblemente por problemas económicos. La Galería Mateu le organizó una exposición del 11 al 22 de julio, en la que Sempere presentó diversos gouaches a medio camino de la abstracción realizados en París. Él mismo los definiría años más tarde como una actualización y descomposición de la obra de Matisse. La crítica fue dura. Eusebio terminó por destruir cada una de las obras.

De vuelta a París de nuevo tuvo que buscarse los medios para subsistir. Disponía de poco tiempo para pintar, y sólo lo hacía de noche. Este primer periodo es de búsqueda de estilo personal y de maduración de la sensibilidad. En 1950 conoce a Auguste Herbin, quien le invita a participar en el V Salón de Otoño, donde expusieron artistas como Josef Albers o Sonia Delaunay. Ese mismo año conoce a Loló Soldevilla, agregada cultural de la Embajada de Cuba en París. Ambos mantuvieron una relación muy estrecha, de amistad primero, con vistas a matrimonio después, y de cierta dependencia por parte de Eusebio más tarde. El proyecto frustrado de matrimonio entre ambos sumó a Eusebio en una crisis existencial y artística que le llevó a destruir la mayor parte de las obras realizadas en París hasta la fecha.

Antes de romper en 1953 por decisión personal con la figuración, Eusebio participa en varias exposiciones colectivas en España con una obra de talante más representacional y expresionista. Son bodegones, retratos, figuras humanas. Si bien por otro lado su ímpetu no desiste en la búsqueda de formas abstractas cada vez más geométricas.

 En 1953 Sempere toma la decisión de dejar de trabajar lo figurativo para volcarse en la pintura abstracta y en al geometría. En esta época las figuras de Klee, Kandinsky y Mondrian son cruciales para su imaginario y su concepción de la pintura, del arte y de la vida. Eusebio sigue por las noches indagando, utilizando gouaches, cartulinas y acuarelas. Tras varios años de búsqueda personal, ahora experimenta con el trabajo realizado, buscando cierto dinamismo o movimiento con figuras geométricas. Se percibe en su obra una mayor preocupación tridimensional. Se reconocen influencias de los artistas arriba citados, pero también, y con notoriedad, las obras de este periodo son muy semperianas y denotan una búsqueda de un “vocabulario de significantes propios”.

En 1955 expone su serie de Relieves Luminosos (unas cajas de luz con varios planos en el interior, paralelos y con formas geométricas recortadas) en el XI Salon des Réalités Nouvelles. Durante el salón entrega en mano copias de su Manifiesto de la Luz, una especie de statement artístico. Éste no tuvo demasiado calado ni fue visto con buenos ojos por los colegas que allí exponían. Por otro lado poco a poco Sempere empieza a ser más reconocido en España, pues vuelve de vez en cuando y expone en diversas colectivas. En 1959 participa en la Bienal de São Paulo y en 1960 en la Bienal de Venecia, de manos de Luis González Robles, comisario de exposiciones y bienales del Ministerio de asuntos exteriores. En 1958 conoce a Abel Martín con quien trabaja la técnica de la serigrafía que había estado aprendiendo desde 1955. Será con él con quien tome la decisión de volver a España en 1960, tras una década de descubrimientos artísticos y diversas penurias económicas.

En enero de 1960 Eusebio y Abel llegan a Madrid. El contexto artístico español del momento es bien diferente al que Sempere dejó atrás al irse a París. Aunque no disponen de los mismos medios que en París, continúan realizando serigrafías para amigos o encargos. La situación económica no ha mejorado demasiado, pero si la posición de Sempere en el ámbito artístico. Participa en diversas colectivas y trabaja con el Grupo Parpalló. En 1961 convoca una exposición en el Ateneo de Madrid, que se entiende como el principio de su etapa de éxito. Respecto al proceso creativo, comienza a utilizar contrachapados como soporte, trabajando con gouache, regla y tiralíneas. Su gama cromática se tinta de más ocres y tierras, se hace más española.

En 1963 y en 1966 viaja a Estados Unidos gracias a dos becas. En ambas estancias expone en individual en la Schaefer Gallery. Además participa en diversas colectivas, una de ellas en el Moma. En Nueva York visita galerías y museos y admira la arquitectura contemporánea, el skyline neoyorquino. También conoce el surgimiento de nuevas tendencias artísticas: el pop, el minimalismo, el movimiento Fluxus…

Desde mediados la década de los 60 Eusebio participa en una gran cantidad de exposiciones en España, Estados Unidos, Italia, Alemania o Japón. Ahora domina la técnica de la serigrafía, y realiza carpetas de serigrafías propias, sobre todo en la década de los 70. Realiza cerca de centenar y medio de ellas, trabajando con motivos similares a los que encontramos en sus pinturas. Durante su etapa más tardía de creación, Sempere se interesa por la escultura, pues ve en ésta grandes posibilidades para trabajar con lo cinético, lo óptico y la luz. El mismo entiende sus esculturas como pinturas en tres dimensiones o anti-esculturas. Son piezas de hierro o acero de depurada técnica y síntesis geométrica, móviles o giratorias, colgantes o sobre peanas o plataformas.

Los últimos años de Eusebio son seguramente los más felices de su trayectoria artística, aunque no sólo por lo referente a su obra. A lo largo de su vida, Sempere fue reuniendo una importante colección de obra plástica de creadores del siglo XX. Con la instauración del régimen democrático en España, Sempere se propuso hacer donación pública de esta colección, lo que se materializa en 1977 con la creación del Museo de La Asegurada en la ciudad de Alicante. El hoy rebautizado como Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) añade a esta colección una importante muestra de la obra del propio Sempere adquirida por el consistorio alicantino en 1990. En 1983 se le concede el Premio Príncipe de Asturias de las Artes.
Sempere fallece en Onil en 1985 tras una lucha de cuatro años contra una enfermedad degenerativa, y es enterrado en el monasterio de la Santa Faz de Alicante, en la entrada al camarín en el que se venera la Santa Faz de Alicante.

Museos y exposiciones

  • En 1949 expone en la Galería Mateu Arte de Valencia
  • En 1961 realiza su primera exposición en Madrid en el Ateneo.
  • En 1965 expone en Madrid en Juana Mordó.
  • En 1972 expone en la Galería Egam de Madrid
  • En 1973 participa en la I Exposición Internacional de Escultura en la Calle de Santa Cruz de Tenerife.
  • En 1975 expone en la Galería Rayuela de Madrid
  • En 1980 tiene lugar su exposición antológica organizada por el Ministerio de Cultura.
  • En 1985 se expone su Obra Gráfica 1946-1982, Banco de Bilbao, Bilbao.
  • En 1998 tiene lugar su exposición antológica en el IVAM, Valencia.
  • Institut Valencià d’Art Modern IVAM, Valencia
  • Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
  • Museo de Arte Moderno de Barcelona
  • Museo de Arte Abstracto de Cuenca
  • Fogg Museum, Harvard University, Estados Unidos
  • Museo de Arte Moderno MOMA, Nueva York
  • Museum of Modern Art, Atlanta, Estados Unidos
  • Museo de Hamburgo, Alemania
  • Fundación Juan March, Madrid
  • MUA, Museo de la Universidad de Alicante
  • Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA)
  • Museo de la Solidaridad Salvador Allende, Chile

Premios

  • 1964 – Beca Ford del Instituto Internacional de Nueva York
  • 1980 – Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, Ministerio de Cultura, Madrid
  • 1983 – Premio Príncipe de Asturias de las Artes
  • 1983 – Premio Alfons Roig, Diputación de Valencia

FUENTE DE CONSULTA:  http://es.wikipedia.org/wiki/Eusebio_Sempere

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D. Gabriel Francisco Víctor Miró Ferrer

Gabriel Francisco Víctor Miró Ferrer (Alicante, 28 de julio de 1879 – Madrid, 27 de mayo de 1930), conocido como Gabriel Miró, fue un escritor español, encuadrado habitualmente en la llamada generación del 14 o el novecentismo.

Fue el quinto entre los hijos de Encarnación Ferrer y Juan Miró, ingeniero de Obras Públicas. Estudió entre 1887 y 1892 junto a su hermano Juan como alumno interno de los jesuitas del Colegio de Santo Domingo en Orihuela, donde le concedieron su primer premio literario con un trabajo de redacción escolar titulado Un día de campo; allí enfermó de reúma en la rodilla izquierda, quizás por hipocondría, y pasó largo tiempo en la enfermería del colegio. Su delicado estado de salud movió a sus padres a trasladarlo al Instituto de Alicante, y después marchó con su familia a Ciudad Real, como reflejará en su novela Niño y grande; allí terminó el bachillerato. En octubre de 1895 empezó a estudiar Derecho en la Universidad de Valencia y en la Universidad de Granada, donde se licenció en 1900. Fracasado en dos convocatorias de oposiciones a la Judicatura, ocupó cargos modestos en el Ayuntamiento de Alicante y en su Diputación provincial, viviendo en el apartado barrio de Benalúa.
En 1901 se casó con Clemencia Maignon, hija del Cónsul de Francia en Alicante, de cuyo matrimonio nacieron sus hijas Olympia (1902) y Clemencia (1905). En 1908 ganó el primer premio de novela organizado por El Cuento Semanal, adquiriendo rápidamente gran fama de narrador y estilista: en ese mismo año le dan un homenaje varios escritores, entre ellos Valle Inclán, Pío Baroja y Felipe Trigo; también en ese año fallece su padre. Colabora en muchos diarios y revistas españolas y americanas, entre ellas El Heraldo, Los Lunes de El Imparcial, ABC y El Sol de Madrid, y Caras y Caretas y La Nación de Buenos Aires.

En 1911 le nombraron cronista de su ciudad natal. Desde 1914 anduvo empleado en la Diputación de Barcelona, donde se traslada a vivir. Allí dirigió una Enciclopedia sagrada para la editorial catalana Vecchi & Ramos, proyecto que no se llegó a concluir pero que le satisfizo íntimamente, y entre 1914 y 1920 colaboró en la prensa barcelonesa: Diario de Barcelona, La Vanguardia y La Publicidad. Conoce allí al editor de muchas de sus novelas, Domenech. Se trasladó a Madrid al ser nombrado en 1920 funcionario del Ministerio de Instrucción Pública y allí permaneció los últimos diez años de su vida; en 1921 era Secretario de los consursos nacionales de ese mismo ministerio. En 1925 ganó el Premio Mariano de Cavia por su artículo “Huerto de cruces” y en 1927 es propuesto para la Real Academia de la Lengua, pero no es elegido, quizá por el escándalo levantado ante su novela El obispo leproso, considerada anticlerical.

La infancia y juventud de Gabriel Miró en un ambiente católico y tradicionalista moldearon profundamente a Gabriel Miró como hombre melancólico e introvertido; era un cristiano esencial y puro de sentimientos, pero su experiencia formativa con los jesuitas lo convirtió en anticlerical al modo de “Clarín”. Hombre sencillo, humilde y bondadoso, Gabriel Miró tuvo un temperamento hiperestésico, una sensibilidad exacerbada a colores, aromas, texturas y sonidos que refleja en sus obras, de tempo lento y moroso y carácter muy lírico y descriptivo; su estilo, muy elaborado, se halla esmaltado de palabras castizas, arcaísmos y sinestesias. Entre sus escasos amigos tuvo al compositor Óscar Esplá, al pintor Emilio Varela y al escritor José Martínez Ruiz, “Azorín”, que eran de su misma tierra.

La mayor parte de la crítica considera que la etapa de madurez literaria de Gabriel Miró se inicia con Las cerezas del cementerio (1910), cuya trama desarrolla el trágico amor del hipersensible joven Félix Valdivia por una mujer mayor (Beatriz) y presenta —en una atmósfera de voluptuosidad y de intimismo lírico— los temas del erotismo, la enfermedad y la muerte.

En 1915 publicó El abuelo del rey, novela en la que se relata la historia de tres generaciones en un pueblecito levantino, para presentar, no sin ironía, la pugna entre tradición y progreso y la presión del entorno; pero, ante todo, nos encontramos con una meditación sobre el tiempo.
Un año después aparece Figuras de la Pasión del Señor (1916–17), formada por una serie le estampas en tomo a los últimos días de la vida de Cristo. También de 1917 es el Libro de Sigüenza, con el que Miró inicia las obras de carácter autobiográfico, centrándose en el personaje de Sigüenza, no sólo heterónimo o álter ego del autor, sino su propio yo fijado líricamente, que va dando unidad a las escenas en sucesión que componen el libro. Un carácter similar tienen El humo dormido (1919), sobre el tema del tiempo, y Años y leguas (1928), de nuevo con el personaje de Sigüenza como protagonista y eje conductor.

En 1921 apareció un libro de estampas, El ángel, el molino, el caracol del faro, y la novela Nuestro padre San Daniel, que forma una unidad junto con El obispo leproso (1926). Ambas se desarrollan en la ciudad levantina de Oleza, trasunto de Orihuela, en el último tercio del siglo XIX. La ciudad, sumida en el letargo, está vista como un microcosmos de misticismo y sensualidad, en el que los personajes se debaten entre sus inclinaciones naturales y la represión social, la intolerancia y el oscurantismo religioso a los que están sometidos.

Ricardo Gullón ha calificado los relatos de Miró como novelas líricas. Son, por tanto, obras más atentas a la expresión de sentimientos y sensaciones que a contar sucesos, en las que predominan

  1. La técnica del fragmentarismo,
  2. La utilización de la elipsis y
  3. La estructuración del relato en escenas dispersas, unidas a través de la reflexión y la rememoración.

La temporalidad constituye el tema esencial de la obra del autor alicantino, quien incorpora el pasado a un presente continuado, por medio de las sensaciones, la evocación y el recuerdo. Como, antes que él, hiciera Azorín.
Lo sensorial es en la literatura mironiana una forma de creación y conocimiento, de ahí

  1. La riqueza plástica de su obra,
  2. El uso de las sinestesias y de imágenes sensoriales,
  3. La adjetivación sorprendente
  4. El léxico riquísimo.

Se editaron dos veces unas Obras completas de Gabriel Miró; en Madrid, 1931, por los «Amigos de Gabriel Miró» y en Madrid, 1942, en un solo volumen, por Biblioteca Nueva. Recientemente, han aparecido unas Obras completas en tres volúmenes, edición, estudios introductorios y bibliografía de Miguel Ángel Lozano Marco, Madrid, Biblioteca Castro, Fundación José Antonio de Castro, 2006-2008. Recogen las dos primeras novelas y diversos textos que no figuran en la edición de Biblioteca Nueva.

  • La mujer de Ojeda, 1901.
  • Hilván de escenas, 1903.
  • Del vivir, 1904.
  • La novela de mi amigo, Alicante, 1908.
  • Nómada, 1908.
  • La palma rota, 1909
  • El hijo santo, novela corta, 1909
  • Amores de Antón Hernando, novela corta
  • Las cerezas del cementerio, 1910
  • La señora, los suyos y los otros, 1912, novela corta
  • Del huerto provinciano, Barcelona, 1912, cuentos
  • El abuelo del rey, Barcelona, 1915.
  • Dentro del cercado, Barcelona, 1916.
  • Figuras de la Pasión del Señor, 1916 y 1917.
  • Libro de Sigüenza, 1917.
  • El humo dormido, Madrid, 1919.
  • El ángel, el molino y el caracol del faro, Madrid, 1921.
  • Nuestro padre San Daniel, Madrid, 1921.
  • Niño y grande, Madrid, 1922.
  • El obispo leproso, Madrid, 1926.
  • Años y leguas, Madrid, 1928.

Ediciones póstumas

  • Las águilas, Ediciones de Arte y Bibliofilia, 1979
  • Cartas a Alonso Quesada, Editora Regional Canaria, 1985
  • Huerto de cruces, Barcelona, Edhasa, 1991
  • Levante:Murcia, Barcelona, Círculo de Lectores, 1993
  • Corpus, El caracol del faro y otros cuentos, Alicante, Aguaclara, 1993
  • Epistolario, edición de Ian R. Macdonald y Frederic Barberà, 2009.

 FUENTE DE LA BIOGRAFIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Mir%C3%B3

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