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Santa Faz De Nuestro Señor Jesucristo En Alicante

LA SANTA FAZ DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO EN ALICANTE

Desde 1489 se venera, de modo singular, en Alicante el Rostro de Jesucristo, la Santa Faz, meta de tantos peregrinos venidos a lo largo de los siglos hasta este lugar sagrado.


 

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Convento de las Agustinas.

 EConvento de las Canónigas de San Agustín, también conocido como el Convento de las Agustinas……………

El Convento de las Canónigas de San Agustín, también conocido como el Convento de las Agustinas y como Las Monjas de la Sangre. Se encuentra en la Calle de Las Monjas, del Barrio de la Vila Vella, en el centro de la ciudad de Alicante.
Este edificio se comenzó a construir a fines del siglo XVII para colegio y residencia de jesuitas. Tras la expulsión de esta orden fue ocupado por las monjas canónigas de San Agustín.
Su exterior presenta fachadas planas, con ventanas enrejadas ya que se trata de un convento de clausura. Todo el edificio está rematado por una cornisa a modo de saliente. Orientada hacia el sur encontramos la fachada principal, con una puerta adintelada enmarcada por pilastras.
El edificio se ordena en torno a un patio interior porticado que está inconcluso y no llega a formar claustro, pero en el que hallamos unas bellas columnas toscanas en la galería.
En la Capilla, dedicada a La Purísima Sangre de Cristo, se venera una imagen de la Virgen de la Soledad del siglo XVI-XVII, considerada como la más antigua de las que participan en la Semana Santa Alicantina.
En la actualidad el Convento se encuentra inacabado, y no se permite la visita por ser de clausura. Solamente podemos acceder a la Capilla, que se abre para el rezo del Rosario, diariamente a las 18 horas. No existe un horario para visitas turísticas.

Foto Cabecera.. www.laguiaw.com
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Edificio | Colegio Diocesano Santo Domingo

FACHADA PRINCIPAL

El edificio visto desde el exterior, presenta su fachada principal al Sur, con un lienzo de unos 110 metros, yendo desde la Iglesia a la Puerta de la Olma. En esa longitud, está comprendida, la Iglesia, el convento y la universidad. Toda la fachada es de sillería y debía estar finalizada la portada del Colegio, hacia 1555 ya que se colocan las puertas de madera en ese año. En ella se aprecian los tres pisos, con el bajo marcado por la cornisa o moldura, que separa los dos superiores con sus ventanas y las puertas de acceso a la iglesia, convento y universidad.

Por el lateral de levante, recientemente puesto al descubierto en una acertada labor de restauración del entorno al quitar las casas y parte de los patios del colegio, nos encontramos en la fachada con un gran escudo de armas de Loazes y, así mismo, una efigie del fundador, en la parte superior, con las insignias de arzobispo y una leyenda que, en latín, dice: “Dominus Ferdinadvs Loases erexit hoc Collegivm anno 1562”. Esto nos da la pista acerca de la finalización de la fachada del colegio.


PUERTA DEL TEMPLO

Terminada en 1561, es de diseño renacentista, con decoración plateresca y de dos cuerpos. Destaca en el entablamiento del primer cuerpo, un friso decorado con motivos vegetales. En las enjutas aparecen los escudos de Loazes y de la Orden de Predicadores. El cuerpo superior, tiene tres calles con hornacinas y está rematado por un frontón triangular clásico. En las hornacinas, se encuentran tallas de San José y de la Virgen del Socorro. (Esta última, gótica y de madera de olivo, recientemente bajada para su restauración, que ya ha sido efectuada).

LA TORRE

La TORRE, que vemos actualmente se comienza en 1693 y sustituyó al campanario primitivo, renacentista. Se culmina en 1738. Es de planta cuadrada y de ladrillo lo que contrasta con el resto de la fachada toda ella de piedra. Culminaba con aletones curvos radiales que le daban un aspecto bulboso. Está fuertemente ornamentada con figuras humanoides, angelotes y escudos. Con motivo de la magna exposición de la “Luz de las imágenes” del 2003 ha sido restaurada volviendo a lucir los colores originales.

PUERTA DEL COLEGIO

La entrada actual al edificio se hace normalmente, salvo contadas excepciones por la PUERTA DELCONVENTO, que es de tres cuerpos adintelados en las que se observan los tres órdenes clásicos. En el primer cuerpo, dos semicolumnas de fuste estriado y capitel dórico, que sostienen el friso con triglifos y metopas con bucráneos (cráneos de toros). En el segundo cuerpo, nos encontramos con columnas de fuste toscano y capitel jónico que enmarcan a tres hornacinas con forma de venra o concha vacías y el tercer cuerpo, hay unas pilastras corintias, que enmarcan una ventana.

PUERTA DE LA UNIVERSIDAD

La PUERTA DE LA UNIVERSIDAD,es la tercera de las portadas y la de más reciente factura. Aunque debía existir una puerta desde el siglo XVI, es en el XVIII cuando se construye la actual portada barroca, terminada en 1723. Su diseño se debe a Pedro Juan Codoñer y al fraile trinitario P. Francisco Raymundo. Consta de dos cuerpos, el inferior, con un arco de medio punto y flanqueada por dos columnas de capitel compuesto. En el tímpano se encuentran los escudos deLoazes, del Papa Pío V y del Rey Felipe IV.

En el segundo cuerpo, se encuentra en la hornacina, la figura de Santo Tomás de Aquino, el más importante santo de la Orden dominíca, flanqueado de dos columnas más pequeñas que las anteriores. Remata la fachada la figura alegórica de la Sabiduria. En la abundante decoración son perceptibles ya elementos rococó.

PUERTA DE CREVILLENTE

A escasos metros, nos encontramos con la PUERTA DE CREVILLENTE, llamada popularmente de LA OLMA, una de las cuatro puertas principales de acceso a la ciudad. Construida en 1548, está adosada al ángulo sureste del edificio. En ella aparece San Miguel Arcángel, con las armas de la Corona de Aragón y el Pájaro Oriol, símbolo de la Ciudad.

TEMPLO

Fue la primera parte que se construyó del conjunto monumental. La primitiva planta fue diseñada porJerónimo Quijano y debió terminarse en 1553. Pronto surgieron problemas con la cimentación por lo que hubo que suplementarse con los contrafuertes del lado izquierdo. Más tarde, en 1624 se realizaron reparaciones por Martin Chuzeta. En 1659, el arquitecto Pedro Quintana realiza la actual planta. Posteriormente intervendrían Francisco Verde y Aniceto de Ayra.

La Iglesia consta de una nave que mide aproximadamente unos 50 metros con bóveda de 21 metros de cañón semicilíndrica y capillas entre los contrafuertes. Por encima de éstas discurre una tribuna con balcones que en las iglesias jesuíticas servían para que la comunidad asistiera a los oficios. No en vano responde al modelo italiano de iglesia que realizó Giacomo Barozzi (Vignola) (1507-1573) en Roma durante el Renacimiento: “Il Gesú”. (Esta iglesia es la sede de la Orden de los Jesuitas y en 1985 celebró su IV Centenario).

El crucero se culmina con una cúpula semiesférica, apoyada sobre cuatro arcos torales y rematada por una linterna de iluminación. Termina la Iglesia con un Altar Mayor de ábside semicircular con una enorme pechina como techo y un retablo con unas tallas sobre ocho peanas en gran parte destruidas durante la Guerra Civil (1936-1939), de las cuales quedan las del cuerpo superior y algunas en mal estado.

Actualmente preside este altar el retablo de “Los Misterios del Rosario”, atribuido al discípulo de Juan de Juanes, Fray Nicolás Borrás, pintor de Cocentaina que debió pintarlo hacia 1565-75. Éste, igual que su maestro, sigue el modelo italiano, especialmente de Rafael. Se trata de una pintura al óleo sobre tabla y es uno de los más bellos retablos del Renacimiento y debió ser un encargo del mismo Loazes. Consta de 14 misterios (falta el cuarto de los gloriosos, que corresponde a la Asunción de la Virgen) distribuidos en tres calles, presidida por la talla de la Virgen del Rosario situada en una hornacina en la calle central, que correspondería al misterio que falta, y, 6 frailes dominicos –entre los cuales destaca S. Vicente Ferrer-, situados en los guardapolvos laterales.

En 1690 comienza la decoración de la iglesia por el pintor dorador Francisco Heredia que pinta parte del Presbiterio. Entre 1692 y 1695 el pintor valenciano Bartolomé Albert, realiza la pintura, al fresco, de la bóveda de la nave principal con escenas de la Gloria y con escenas de la vida de la Virgen, la bóveda del Coro.

En 1700 se pintan los dos grandes cuadros, de más de 4 metros de largo, que ocupan los muros laterales del Altar Mayor, por el lorquino Pedro Camacho Felices. En el lado del evangelio nos encontramos “La Confirmación de la Orden de Predicadores por el Papa Honorio III ” en él podemos ver a Santo Domingo arrodillado frente al Papa, ante la mirada de cinco cardenales, dos de espaldas al espectador y tres de frente. En el ángulo inferior de la derecha aparece una cartela en donde, en términos latinos, se nos recuerda el hecho de la aprobación de la orden de Predicadores el 22 de Diciembre de 1216, (hacia 1223, el mismo Papa confirmaría la Orden de los Franciscanos).

En el lado de la epístola nos encontramos “La aparición de la Virgen del Rosario y Jesús niño a Santo Domingo”, en la cual podemos ver a la Virgen con el niño Jesús en una nube rodeada de santos de la Orden dominica y entre los cuales se destaca Santo Tomás de Aquino con un libro y el Beato Reginaldo de Orleáns propagador del Rosario. Santo Domingo aparece de rodillas, orando y a su lado sus símbolos el perro con la antorcha que también vemos en el claustro de la universidad.

Al mismo tiempo se realizan los retablos del Altar Mayor por Laureano Villanueva, padre del famoso fray Antonio de Villanueva, Bartolomé Perales y José Caro (este último trabajó en el taller de Nicolás Salzillo). Hoy, este retablo, lamentablemente, está bastante destruido como consecuencia del bandalismo ejercido en la Guerra Civil, en donde desapareció el primer cuerpo y quedo parte del segundo cuerpo.

Así mismo a los pies del Altar Mayor, en el lado del evangelio, se encontraba según nos cuenta D. Josef Montesinos en su “Compendio Histórico Oriolano” un “mausoleo de piedras preciosas, con su busto vestido de Pontifical”. Fue erigido, en 1726, siendo rector el Reverendo P. Mro. Fray Domingo Terol. Este túmulo fue destruido durante la Guerra Civil.

Entre 1680 y 1687, se levantó la Capilla del Rosario en el lado izquierdo del crucero, cuya cúpula decorarían Senén Vila y Bartolomé Albert y el retablo, que es posterior, es de Antonio Perales.

El órgano fue lo último que se hizo. Su autor fue Fulgencio Llop, que lo realizó en un tiempo récord, desde marzo a julio de 1701. La iglesia fue bendecida el 30 de julio de 1701 y en octubre de 1706 sufrió un bárbaro saqueo por los partidarios de Felipe V, al mando del Cardenal Belluga.

Posteriormente, se procede al dorado del retablo del altar mayor, en 1727, por Julián Martínez. Y en 1737 se sustituye el primitivo órgano por otro más grande realizado por Martín Usarralde. La iglesia debido a su decoración, se ha considerado como un templo barroco, pero en realidad es una obra renacentista, profusamente decorada en la época barroca, siendo un excelente ejemplo del ambiente triunfal y exaltado de la Contrarreforma, en donde la iglesia no sólo debe acoger a los fieles, sino, sobre todo emocionar, lo cual logra con creces.

CLAUSTRO DEL CONVENTO

Es una gran obra cuadrada, algo irregular, de unos 40 metros de lado, diseñado por Agustín Bernardino, arquitecto francés de formación herreriana, lo que se pone de manifiesto por las bolas de la culminación y el chapitel de la cubierta sobre la bóveda. Comenzado en 1602 y terminado en 1614, cada lateral está formado por 7 grandes arcos sostenidos por pilastras dóricas y entablamiento del mismo orden, que sostienen otros tantos arcos sobre columnas jónicas del cuerpo superior. 

Las galerÍas superiores están cerradas por ventanas y óvalos, desde 1787 y se utilizaron para albergar laBiblioteca de la Universidad, con gran parte de los fondos bibliográficos suministrados por Loazes, sita hoy en día en el nuevo edificio que ocupaba el Palacio de Pinohermoso, formando la Biblioteca Pública de la ciudad. Contrasta con su severidad, el jardín que hoy día se encuentra entre sus arcadas. Actualmente se encuentran aulas y en el ala colindante con la Iglesia, la biblioteca del actual Colegio, con parte de las estanterías originales restauradas. En uno de los ángulos de este Claustro, nos encontramos con la Portada de la Sacristía.

PORTADA DE LA SACRISTÍA

Responde a un esquema de arco de triunfo muy decorado con motivos del plateresco y con el tema principal desarrollado en las enjutas, que es el de la Anunciación. Su traza se debe a Juan Inglés, hacia 1570, con diseño muy próximo al estilo de Jerónimo Quijano y a su Portada de la Sacristía de la Catedral de Murcia.

TRÁNSITO ENTRE CLAUSTROS

En el lateral de levante se encuentra la zona de tránsito con el Claustro de la Universidad, con un magnífico artesonado, realizado por el maestro Juan Piquer similares a los que veremos en otras estancias del Colegio. Desde aquí arranca la Escalera Principal

ESCALERA PRINCIPAL

Se debió realizar hacia 1567-68, bajo la dirección de Juan Inglés, que acababa de llegar de Tortosa. Es una magnífica construcción abovedada que nos lleva a la primera planta del edificio y que tiene como remate una cúpula con lucernario y un espléndido artesonado. En ella nos encontramos, en la planta baja, la Puerta de acceso a la bodega y en la mitad de la escalera la Puerta de acceso al Archivo.

CLAUSTRO UNIVERSIDAD

Fue diseñado por el trinitario P. Francisco Raymundo, y se realizó entre 1727 y 1737. En su construcción intervinieron Alfonso Ortiz, Pedro Juan Codoñer y Jacinto Perales.

Es un precioso claustro barroco, encuadrado en un edificio renacentista de unos 33 metros de lado (unos 7 m. más pequeño que el Claustro Mayor) pero mucho más ágil ornamentado. Las columnas de fuste liso toscano y capiteles corintios sostienen siete arcos. En las enjutas de los arcos se encuentran labrados los escudos de Loazes, los Reyes de la Casa de los Borbones, el Papa, la figura emblemática de Santo Domingo (el perro con la antorcha), el Oriol (símbolo de la ciudad), las barras del reino de Aragón, etc. En la galería superior, las columnas se apoyan sobre una magnífica balaustrada, que les sirve de basamento.

En el ángulo noroeste, nos encontramos con la Puerta de entrada al Salón de Actos, enorme estancia recientemente restaurada y donde tienen lugar las ceremonias más significativas del año escolar.

REFECTORIO

Es rectangular cubierto de nervaduras góticas muy evolucionadas de finales del siglo XVI. En el fondo, enmarcado por un arco de medio punto, nos encontramos con un gran lienzo del pintor valencianoSenén Vila pintado en 1683; se trata del “Milagro de Santo Domingo”. Rodeando toda la estancia hay un magnífico zócalo de azulejos valencianos del siglo XVIII, recientemente restaurado, sin lugar a dudas uno de los más bellos de toda la Comunidad Valenciana. Viene firmado por sus autores: diseño de Luis Domingo, pintura de Luciano Calado y fechado en 1775. Representan diversas escenas de caza, vendimia, desembarco en puertos de mercancías, etc.

Posted by Alicante en la Mochila on Martes, 23 de junio de 2015

ORIGEN DE PUBLICACION..  http://colegio.cdsantodomingo.com

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La Arciprestal e Insigne Basílica de Santa María.

 
     La Arciprestal e Insigne Basílica de Santa María es el templo más destacado de la cuidad de Elche. Se halla estrechamente vinculado a la comunidad ilicitana desde el nacimiento de la misma, a la civilización cristiana en el siglo XIII. En esta iglesia se reúnen los habitantes de Elche para rendir culto a Dios, para celebrar sus festividades comunitarias más destacadas, y para venerar a su amada patrona, la Virgen de la Asunción. Santa María ha sido escenario de visitas regias y en ella se tomaba juramento a las autoridades locales. Los muros de esta iglesia han sido testigos de la fe, la devoción y las creencias de generaciones y generaciones de ilicitanos ya que forman parte indisoluble de la historia de Elche.
       
La actual Basílica de Santa María es el cuarto edificio religioso que ocupa el mismo solar de la ciudad. El primero fue la mezquita musulmana que Jaime I de Aragón consagró al culto cristiano en 1265. Le otorgó la advocación de Santa María en su gloriosa Asunción a los cielos. En 1334 se edificó sobre sus restos una iglesia de estilo gótico que se mantuvo en pie hasta 1492. Entre dicho año y 1566, se levantó el tercer templo dirigido por el artífice Julián Alamiques. En 1572 todavía se concertaba la construcción del campanario de esta iglesia renacentista. Unos intensos y continuados aguaceros caídos en Elche en los primeros meses de 1672 causaron grandes daños al edificio cuya reparación fue imposible y se ordenó su demolición.
El 2 de Julio de 1673 fue bendecida y colocada la primera piedra de la iglesia actual. Fue levantada según los planos del arquitecto Francisco Verde que dirigió las obras hasta su muerte en 1674. Hasta 1678 fue responsable de la construcción Pedro Quintana. Bajo su dirección se inició la nave central de la iglesia que, tapada por su parte Este, fue utilizada para el culto a partir de 1686. Entre 1681 y 1719 dirigió las obras Juan Fauquet y, a continuación, los arquitectos siguientes. Fray Francisco Raimundo (1720-1730) que culminó la cúpula en 1729, Marcos Evangelio (1759-1767), que realizó algunas reparaciones y obras interiores, y Lorenzo Chápuli y José Gonzalvez de Coniedo (1772-1784), responsables de la construcción de la Capilla de la Comunión, la última parte del templo en levantarse. La construcción de la iglesia duró más de ciento once años.
La portada Mayor de la iglesia es obra del escultor Nicolás de Bussy y una de las principales muestras del barroco valenciano. Fue concluida en 1682 y esta formada por tres cuerpos superpuestos. En el inferior se encuentra la puerta de acceso flanqueada por tres conjuntos de columnas entre las que destacan las salomónicas. Sobre ella se abre una hornacina con una imagen de la Asunción de María que es coronada por la Santísima Trinidad. A ambos lados, las figuras de San Pedro y San Pablo. Una hornacina superior nos muestra a San José con el Niño Jesús. El conjunto se halla adornado con motivos vegetales y frutales, pebeteros con llamas, rocallas, cariátides y otros relieves y figuras.
 
 Santa María cuenta con otras siete puertas menores distribuidas por todo el edificio. En los laterales de la nave están las de San Agatángelo, patrón de Elche, esculpida también por Nicolás de Bussy (1680) y la de La Resurrección. En los extremos del crucero se abren las puertas del Órgano (al Norte) y la del Sol (al Sur), ésta última obra de los hermanos Irles, canteros de Elche, que la adornaron con símbolos marianos. Al Este se halla la puerta de la Comunión que comunica con la Capilla de igual nombre. Finalmente, dos puertas sin ornamentación, la Chica que nos introduce en la sacristía del templo y otras de reducidas dimensiones en la base de esta torre campanario.
El altar mayor de la iglesia con su tabernáculo de mármol de Carrara y embutidos de porcelana y alabastro, fue diseñado en 1742 por Jaime Bort y construido en Génova por Pietro Antoni Garoni. El escultor José Artigues, autor de la pechinas de la cúpula (1727) que nos muestran los cuatro evangelistas, inició también la talla del retablo principal y camarín de la Virgen de la Asunción, patrona de la ciudad. A su muerte en 1733, Juan Bautista Salvatierra continuó los trabajos de talla, que fueron dorados por Diego Tormos.
 La Capilla de la Comunión fue la última parte de la iglesia construida. Es de estilo neoclásico y está presidida por un retablo de mármol que nos muestra al Sagrado Corazón de Jesús. Se halla rematado con las figuras de las tres Virtudes Teologales: Fe, Esperanza y Caridad. En esta misma capilla podemos contemplar las imágenes originales de Santa Teresa de Jesús, Santo Tomás de Aquino y de los cuatro Evangelistas, talladas en madera y decoradas para imitar mármol.
También es de gran interés la sacristía del templo cuya decoración no se vio afectada por el incendio de 1936. Los muebles, cajoneras, imágenes y pinturas son originales de los siglos XVIII y XIX. En el interior de la misma, destaca la antigua capilla de San Pedro con su bóveda de cantería plana adornada con el monograma de María y la interesante escalera de acceso a las tribunas.
El largo periodo de tiempo empleado en la construcción del templo se explica por la detención de las obras en aquellos momentos en que no se contaba con recursos económicos suficientes. Estas detenciones hicieron que, además, fueran necesarias reparaciones importantes. En 1829 el edificio se vio afectado por los terremotos que se centraron en nuestra comarca y en la Vega Baja del Segura. Entre 1903 y 1905 se acometió una restauración de gran envergadura que dirigió el arquitecto ilicitano Marceliano Coquillat y Llofriu. En estas obras se desmontó completamente la cúpula que fue levantada de nuevo tras reforzar bóvedas y arcos.
La iglesia fue consagrada el 3 de octubre de 1784 por el Obispo de Orihuela, José Tormo de Juliá. Este mismo prelado, que había contribuido generosamente a la conclusión de las obras, le concedió en 1789 el título de Insigne. Santa María es el único templo cristiano que goza de un privilegio papal. Otorgado por su S.S. Urbano VIII en 1632, que le permite ser escenario de una representación sacra, “La Festa” o Misterio de Elche. Esta celebración tiene lugar cada año durante la festividad del Tránsito y Asunción de la Virgen, el 14 y 15 de Agosto. La vinculación del templo a esta escenificación mantenida durante siglos por los ilicitanos, hizo que después de haber proclamado a Asunción de María a los cielos como dogma de la Iglesia Católica (1 de Noviembre de 1950).
 
Cuenta la tradición ilicitana que la imagen de la Virgen de la Asunción, patrona de Elche, fue hallada el 29 de diciembre de 1370. apareció en el interior de un arca de madera que flotaba sobre las aguas del Mediterráneo y en cuya tapa se leía “Soy para Elche”. El milagroso hallazgo tuvo lugar en la cercana playa del Tamarit y fue protagonizado por el soldado guardacostas Francisco Cantó. En el interior del arca se encontró, además, el consueta o libreto del Misterio de Elche. Los habitantes de los pueblos cercanos disputaron por la posesión de la imagen. Puesta sobre una carreta de bueyes, a los que se taparon los ojos, no detuvo su marcha hasta llegar a la ermita de San Sebastián de Elche. En este oratorio se entronizó la imagen hasta 1648 en que pasó definitivamente a presidir el altar mayor de Santa María.
Cada año la ciudad de Elche recuerda la aparición de su patrona con las fiestas de su Venida. Se celebran los días 28 y 29 de diciembre y en ellas se representa la llegada a galope del guardacostas Francisco Cantó a la plaza del Ayuntamiento en donde anuncia el hallazgo de la Virgen. El pueblo es convocado mediante un bando leído en diversos puntos de la cuidad. Se organiza una romería que se dirige al huerto de las Puertas Encarnadas –que representa la playa del Tamarit – donde recoge la imagen de la Virgen. De regreso a Santa María, un sacerdote le da la “Bienvenida “ y se entona el himno de la Venida (1911). El día de la festividad tiene lugar un solemne procesión por las calles céntricas de la ciudad. Los años acabados en número par, la representación del hallazgo se realiza en la misma playa del Tamarit (hoy de Santa Pola).
  
La imagen de la Virgen de la Asunción es una figura tallada en madera, de tamaño natural, que nos muestra a María de pie, con las manos juntas en actitud de oración. Está adornada con vestidos y mantos de gran riqueza que le son cambiados según el momento litúrgico del año. Su cabeza aparece cubierta con una toca de tisú de plata y sus sienes están ceñidas con una corona imperial como signo de Reina de la Creación.
En la festividad de la Asunción se expone yacente y se cubre su rostro con una mascarilla con los ojos cerrados para simular su dormición. La imagen encontrada en 1370 desapareció en el incendio del templo de 1936. La actual fue realizada por el escultor valenciano José Capuz en 1940 e imita a la figura original en todos sus detalles..
La Virgen de la Asunción es Alcaldesa Honoraria de Elche desde 1958 y fue coronada canónicamente el 29 de diciembre de 1970.
La patrona de Elche recibe veneración en su camarín del altar mayor del templo. Es una pequeña escancia con planta de cruz griega en cuyo centro de eleva el altar de la Virgen. El recinto está profusamente adornado con tallas de madera doradas.
En su origen estuvo decorado con pinturas alegóricas de Fray Antonio de Villanueva. Actualmente contiene óleos del pintor ilicitano José Cañizares inspirados en la tradición de la Venida de la Virgen a la ciudad y en el Misterio de Elche (1965). Cuando la imagen de la Virgen no se halla en el camarín, su bocaporte se cubre con una pintura –que reproduce la figura mariana- del pintor local Francisco Rodríguez S. Clement (1940).
  
La principal celebración que los ilicitanos dedican a la Virgen de la Asunción es la “Festa” o Misterio de Elche. Es una representación de origen medieval que tiene lugar los días centrales de agosto de cada año en la que se recrea la Muerte, Asunción y Coronación de María. Es totalmente cantada e interpretada por hijos de la ciudad. Sus versos están escritos en valenciano y se vale de una espectacular tramoya que transforma la cúpula de la iglesia en el cielo desde donde bajan tres aparatos escénicos (la Granada, el Araceli y la Coronación), ocupados por hombres y niños. Se trata de la única obra de sus características que se ha mantenido viva hasta nuestros días gracias al privilegio del Papa Urbano VIII (1632). El Misterio de Elche es Monumento Nacional (1931) y ha sido declarado por la UNESCO Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad el 18 de mayo de 2001.
  
La “Festa” se inicia en la noche del 13 de agosto con la “Nit de L´Albà” en la que los ilicitanos realizan una ofrenda de fuegos artificiales a su patrona. En la tarde del día 14, festividad de la Dormición de María, se escenifica la primera jornada del Misterio. La Virgen manifiesta sus deseos de reunirse con su hijo. Éste le envía un ángel con una palma que le anuncia su cercana muerte. Tras despedirse de los apóstoles reunidos y morir, un coro de ángeles llamada Araceli sube su alma al cielo. Esa misma noche tiene lugar la “Roà”, acto comunitario en que se vela a la Virgen dormida. En la mañana del 15 de agosto, fiesta de la Asunción, se realiza la procesión entierro por las calles de Elche. Y por la tarde, la segunda parte del Misterio: los preparativos del sepelio de María son interrumpidos por unos judíos que, finalmente, se convierten y son bautizados. La Virgen, resucitada, sube al cielo donde es coronada por la Santísima Trinidad.
 
Durante la octava de la Asunción, entre el día 16 y 22 de agosto, la Virgen es expuesta yacente sobre un impresionante lecho de madera de ébano y adornos de bronce y plata. Es una magnífica muestra de la orfebrería portuguesa del siglo XVII, que se coloca en el altar mayor. Todas las tardes se celebra una solemne eucaristía con predicación, se canta la Salve y se entonan los Gozos de la Asunción en donde los ilicitanos piden la protección de su patrona. La devoción del pueblo de Elche hacia la Virgen se ha ido incrementando a lo largo de los siglos. En momentos de angustia es sacada en rogativa y las oraciones de los ilicitanos son constantes, tanto en el interior de la Basílica como en las frecuentes visitas que a cualquier hora del día y de la noche pueden realizarse. Su figura está iluminada y es visible desde las mirillas de la puerta Mayor del templo.
  
La especial devoción de los ilicitanos hacia su Madre, hace que el Domingo de Resurrección participe su imagen en la llamada procesión de “Las Aleluyas”. En ella tiene lugar un solemne encuentro entra las imágenes de Cristo Resucitado y de la Virgen. Y, a continuación, ambas figuras son conducidas hasta la Basílica bajo la lluvia incesante de “Aleluyas”. Son éstas unas pequeñas estampas impresas en papeles de colores con figuras religiosas que como signo de alegría ante la Resurrección de Jesús, son lanzadas desde balcones y terrazas. Esta costumbre conservada en la ciudad desde tiempo inmemorial, convierte la luminosa mañana en una festividad comunitaria y gozosa ante el triunfo de Nuestro Señor Jesucristo sobre la muerte.
La patrona de la ciudad ha recibido a lo largo de la historia diversas donaciones de sus fieles como señal de respeto y cariño. La más importante es el llamado Vínculo del Doctor Caro. Es un conjunto de bienes inmuebles que le sacerdote ilicitano Nicolás Caro legó en el siglo XVII, con el deseo de que sus rentas sirvieran para dignificar los cultos a la Virgen ilicitana. Entre tales inmuebles figuran algunos huertos de palmeras que en 1940 fueron arrendadas al Ayuntamiento de Elche y convertidos en Parque Municipal. Tanto los ilicitanos como nuestros visitantes disfrutan de esta magnífica zona de recreo gracias a la Virgen de la Asunción. El parque forma parte del conjunto de huertos tradicionales de ciudad, uno de los signos que identifican a Elche y que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad (Noviembre 2000)
  
Campana “Maria de la Asunción”. Es la campana más grande, su boca tiene un diámetro de 121 centímetros y pesa 1172 kilogramos. Fue realizada en 1719 y presenta una inscripción alusiva: “Anno 1719 Assumpta est Maria in coleum, gaudent angeli” (Año 1719. Asunta es María al cielo, se alegran los ángeles”)
Campana “Dijuni” (Ayuno). Fundida en 1719, tiene un diámetro de 106 centímetros y pesa 900 kilogramos. Presenta la siguiente inscripción: “Noli fieri hipócrita anno MDCCXVIII ieiunas “ que puede traducirse como “Guárdate de que sean hechos ayunos por un hipócrita. Año 1719”
 Campana “Maria Bárbara “. Fue refundida de una campana anterior en 1984, en los talleres de Salvador Manclús de Valencia. Tiene un peso de unos 400 kg, y su boca un diámetro de 88 cm. Presenta la siguiente inscripción: “María Bárbara refundida en 1984 segundo centenario de la consagración de la Basílica”.
Campana “Ave María”. Es la de menor tamaño del campanario, mide 68 cm de diámetro y pesa 238 kg. Sin embargo es la más antigua de toda la iglesia y proviene del templo renacentista, anterior al actual. Está señalada con una inscripción en donde se lee: “Ave María, Luis Aries me feci, siendo fabriquero doon Yvan Caro, anno 1654”.
  
Matraca. Durante los días del tríduo sacro de Semana Santa (del Jueves Santo al Sábado de Gloria) las campanas enmudecían en la antigua liturgia. Su sonido alegre y musical era sustituido, como señal de luto por la muerte de Jesús, por el sonido sordo de las matracas o carracas. Estos instrumentos, hechos de madera, llamaban a los fieles desde los campanarios y otros, de menor tamaño, eran usados en los Santos Oficios. La Matraca de Santa María ha sido restaurada por Relojería Valverde de Murcia, en marzo de 2001.
     
 Desde lo alto de este campanario se lanza a la media noche del 13 de agosto la gran palmera de fuegos artificiales llamada “Palmera de la Virgen”. Es la culminación de la “Nit de L´Albá” o Alborada que marca el inicio de la festividad de la Asunción de María. Es sufragada por el Ayuntamiento de la ciudad en nombre de todos los ilicitanos   su grandiosidad queda resaltada al apagarse durante unos instantes todas las luces de la población. Como manifiesta un documento del siglo XVII referido a este acto, por unos momentos “la noche se hace día”. Inmediatamente después se voltean todas las campanas de la iglesia y se enciende una silueta de la Virgen hecha de fuego que es contemplada por todos los ilicitanos desde las azoteas de sus casas.
     
Este campanario estuvo rematado en el siglo XVII con un gran chapitel de madera en cuya cúspide se situó una veleta con forma de figura humana o giraldo. Esta construcción contenía algunas campanas de pequeño tamaño para llamar a la oración. El chapitel fue destruido en un incendio fortuito que tuvo lugar en la Nochebuena del año 1792 cuando el campanero de la iglesia subió lumbre para calentarse del frío vendaval que soplaba. Ya no fue reconstruido posteriormente y en 1864 el párroco de Santa María, Rvdo. Pedro Rocamora, restauró la parte superior del campanario y le dotó de la barandilla que hoy vemos. Dicho Sacerdote sería consagrado posteriormente como Obispo de Tortosa, diócesis en la que ejerció su ministerio entre 1894 y 1925.

 
 
El 16 de Marzo de 1871 visitó la ciudad de Elche S.M. el Rey Amadeo I de Saboya. Estuvo en el Ayuntamiento, en Santa María y en el huerto de la Virgen. En su visita a la actual Basílica, subió a este campanario desde donde contempló la población completamente rodeada de huertos de palmeras. Impresionado ante esta hermosa visión, concedió verbalmente el título de ciudad a Elche. El 12 de Mayo del mismo año, fue confirmada la concesión mediante el correspondiente decreto: “Atendiendo a los deseos manifestados por el Ayuntamiento constitucional de la villa de Elche en sentida instancia de perpetuar de un modo solemne la memoria de mi visita a población tan ilustre por sus hechos gloriosos, que le valieron justas inmunidades y franquicias como próspera e importante (…) la villa de Elche, en la provincia de Alicante, llevará desde hoy el título de Ciudad con el mismo nombre”.
 
Textos expuestos en los paneles explicativos que se encuentran en las tres estancias o habitaciones del campanario.
Autor: Joan Castaño
Montaje y fotografía: José David García
FUENTE: http://www.campanariomiradorelche.com/historia-de-la-basílica-1

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Monasterio de la Trinidad

EL MONASTERIO
Situado en la zona de influencia del nudo de carreteras entre Tángel, Montnegre y San Joan (en la provincia española de Alicante), fue edificado en el s. XVII y XVIII, sufriendo algunas reformas en la segundas mitad del s. XIX y restaurado por los monjes de la Fraternidad Monástica de la Paz que lo habitaron a partir del 26 de octubre de 1982.
 El 7 de julio de 1983, fecha en que se terminó de construir un edificio adecuado, las monjas de la Fraternidad trasladaron a él su residencia. En la actualidad podemos encontrar en él un edificio rectangular y principal que agrupa dos casas, una del siglo XVII en la que se encuentra la Iglesia del Monasterio, dependencias generales, una Sala Capitular que alberga la Colección Museográfica Permanente, la biblioteca y, en la planta superior, la Clausura de los monjes. Esta casa es notablemente mayor que la construida en el s. XVIII. Cuenta con un vestíbulo de grandes dimensiones que está dividido en dos tramos con hueco de gran luz en la zona intermedia; el ancho es superior a los cinco metros y la flecha del arco de medio punto queda muy elevada por estar alto el arranque.
ZaguanEn el tramo de la entrada se sitúa a la derecha el hueco de paso hacia la Iglesia de Santa María de la Paz y a la izquierda el inicio de la escalera de gran desarrollo con bóveda de sillería. Debido a su gran longitud atraviesa el ancho del pórtico central por un hueco de reducido tamaño rematado en arco de medio punto.
Al fondo del vestíbulo se encuentra el Refectorio de los monjes que ocupa toda la planta baja del edificio y une ambas casas. La otra casa de este edificio, construida en el s. XVIII, está destinada a «Casa de Acogida y Oración» con un gran vestíbulo de regular tamaño que está dividido en dos tramos con un muro intermedio perforado mediante un hueco rematado en arco de medio punto. 
En las plantas superiores se encuentran las habitaciones de vida familiar y social y los dormitorios para la acogida de personas que desean llevar a cabo unos días de retiro. El arco que da entrada al conjunto del Monasterio tiene un pórtico neoclásico rematado por un frontón triangular. Junto a dicho arco, en el lado opuesto del edificio principal, hay una pequeña capilla dedicada a la Madre de Dios Portaïtissa. 
Su planta es rectangular con puerta recayente a la plaza -llamada actualmente «Plaza de la Iglesia»- y con cubierta inclinada a dos aguas. La pendiente se refleja en la fachada principal donde hay una espadaña y un pórtico con arco de medio punto cubierto de Iglesia de la Trinidadteja.
Siguiendo por este lado y unido a la capilla de la Madre de Dios Portaïtissa, nos encontramos con la Sala 2 del Museo de Arte bizantino y una sala donde se exponen diversos trabajos de los monjes y monjas. A continuación: el taller de iconos. Sobre estas salas, encontramos los estudios de CETELMON TV Tras cruzar una valla con puerta de hierro de comienzos del s. XIX, nos adentramos en los jardines de «Sharon». Zona de oración y silencio rodeada de pequeñas casas o habitaciones para unos días de oración y residencia de familiares visitantes.
Tras cruzar otra zona de jardines que llevan por nombre «Belén» en conmemoración de la Familia de Nazaret y «Ain Karin» en memoria de los Santos Zacarías e Isabel -padres del Precursor- llegamos a la «Casa de las monjas». Zona acotada reservada a la clausura de las monjas. Y regresando por el perímetro exterior, tras pasar por los jardines denominados «Emaús» y «Mambré» en conmemoración de los pasajes bíblicos allí acaecidos, regresamos al edificio principal. Solamente nos queda señalar, que en el centro de la actualmente denominada «Plaza de la Iglesia», se encuentra la Iglesia de la Trinidad, desde la que se transmite la Eucaristía dominical a través de CETELMON, TV y cuyos frescos y ornamentación recuerdan el arte bizantino desarrollado en Rávena a partir del siglo V.
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